Esposa de Chomsky admite "grave error" al vincularse con Jeffrey Epstein
En una declaración que sacude al mundo intelectual, Valeria Chomsky, esposa del reconocido filósofo y activista Noam Chomsky, admitió públicamente que fue "un grave error" mantener vínculos con el pedófilo convicto Jeffrey Epstein.
"Fue un grave error, y por ese error de juicio me disculpo en nombre de ambos", declaró la mujer tras la publicación de nuevos documentos por parte del Departamento de Justicia estadounidense que revelan detalles sobre la relación entre su esposo y el magnate fallecido.
"Abrimos la puerta a un caballo de Troya"
Valeria Chomsky explicó que la pareja conoció a Epstein en 2015 durante un evento profesional, cuando "muy poca gente estaba al tanto de la condena de Epstein en 2008". El magnate se presentó como "un filántropo de la ciencia y un experto en finanzas", lo que captó la atención del intelectual de 97 años.
"Sin saberlo, abrimos la puerta a un caballo de Troya", confesó la esposa del pensador, quien actualmente no puede hacer declaraciones debido a un derrame cerebral sufrido en junio de 2023.
La pareja asistió a cenas en la mansión de Epstein en Manhattan, se alojó en apartamentos que él les ofreció en Nueva York y París, siempre en el contexto de compromisos profesionales de Chomsky. "Nunca fuimos a su isla ni supimos nada de lo que ocurría allí", enfatizó Valeria.
Documentos revelan intercambios comprometedores
Los archivos publicados muestran que cuando Epstein enfrentó investigaciones por tráfico sexual en 2019, buscó consejo del lingüista del MIT. En un correo electrónico, Chomsky le recomendó "ignorar" los ataques mediáticos, describiendo la situación como "histeria generada por el abuso a las mujeres".
Valeria Chomsky defendió estos comentarios explicando que Epstein había manipulado a su esposo haciéndole creer que "estaba siendo perseguido injustamente". "Epstein creó una narrativa manipuladora sobre su caso, en la que Noam, de buena fe, creyó", declaró.
Reconocimiento del error y solidaridad con las víctimas
La esposa del intelectual admitió que fueron "negligentes al no investigar a fondo" los antecedentes de Epstein y que para su familia fue "profundamente perturbador" darse cuenta de que se habían involucrado con alguien que "llevó una vida oculta de actos criminales, inhumanos y pervertidos".
"Noam y yo reconocemos la gravedad de los crímenes de Jeffrey Epstein y el profundo sufrimiento de sus víctimas", concluyó, expresando su "solidaridad incondicional" con las personas afectadas por los abusos del magnate.
Este caso pone en evidencia cómo las élites intelectuales pueden ser manipuladas por depredadores que utilizan su influencia y recursos para legitimarse ante figuras respetadas de la sociedad.