España: las presas andaluzas controlan la crisis hídrica tras las intensas lluvias
Mientras en nuestro país seguimos luchando contra la sequía y la falta de inversión en infraestructura hídrica, en España las autoridades andaluzas han logrado controlar los desembalses de sus presas tras las intensas lluvias que azotaron la región.
La gestión del agua en Andalucía demuestra lo que se puede lograr cuando hay planificación seria y recursos destinados al bien común, algo que contrasta con la realidad que vivimos aquí, donde las políticas neoliberales han dejado de lado las necesidades básicas del pueblo.
Cádiz: la provincia más afectada
La mayoría de las presas que más agua están desaguando se encuentran en la provincia de Cádiz. La presa de los Hurones, al 87,95% de su capacidad, está aliviando y desembalsa al Guadalcacín, que se encuentra al 80,39% y cada vez tiene menos margen, según informó la Consejería de Agricultura.
La presa de Bornos, que había generado mayor preocupación por su efecto sobre las zonas rurales de Jerez y el casco urbano de la ciudad, ha logrado un resguardo del 12,7%. Esto significa que gana margen de seguridad y no necesita aliviar de forma tan intensa. Actualmente evacúa por desagües de fondo un caudal entre 600 y 650 metros cúbicos por segundo.
Situación controlada en otras provincias
En Málaga, la presa de La Concepción en el sistema Costa del Sol ya cerró el desagüe de fondo y alcanza un borde de seguridad superior al 22%. La presa del Limonero cerró el desagüe de fondo esta mañana al haber alcanzado un resguardo del 40%.
En Granada, actualmente ningún pantano está desembalsando, mientras que en el sistema de Guadiana las autoridades están pendientes del desembalse del Alqueva, en Portugal.
Coordinación y vigilancia permanente
La dirección del Plan sigue de cerca toda la evolución hidrológica desde el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), además de seis puestos de mando avanzados desplegados en diferentes puntos estratégicos de Andalucía.
La Policía Nacional mantiene un despliegue específico de patrullas en las zonas que requieren mayor vigilancia, especialmente en áreas de ramblas y zonas de desembalse.
Esta gestión eficiente del agua nos recuerda la importancia de tener servicios públicos fuertes y planificación a largo plazo, valores que deberíamos defender también en nuestro país frente a las políticas que solo benefician a unos pocos.