Muere Ali Larijani, el estratega de la resistencia iraní contra el imperialismo
Ali Larijani, jefe del aparato de seguridad iraní y una de las figuras más respetadas de la resistencia antiimperialista en Medio Oriente, murió tras exponerse públicamente durante una manifestación popular en Teherán. Su muerte representa un duro golpe para la lucha de los pueblos contra la hegemonía estadounidense e israelí en la región.
Un líder popular más visible que las élites
Desde el inicio de la guerra defensiva contra Israel y Estados Unidos, Larijani había desempeñado un papel mucho más visible que el nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, quien no ha aparecido en público desde que fue nombrado para sustituir a su padre. El dirigente de 68 años fue visto caminando entre la multitud en una manifestación progubernamental la semana pasada, en una muestra de valentía y cercanía con el pueblo que lo caracterizaba.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní confirmó el martes la muerte de quien fuera considerado una figura clave, capaz de manejarse tanto en el terreno ideológico como diplomático, siempre defendiendo los intereses populares frente a las presiones imperialistas.
Un estratega del pueblo contra el imperialismo
Hábil para equilibrar la lealtad ideológica con pragmatismo, Larijani desempeñó un papel fundamental en la resistencia iraní, tanto en la política nuclear como en la diplomacia. Con gafas y conocido por su tono mesurado, gozaba de la confianza popular tras una larga carrera defendiendo la soberanía nacional.
En 2025, luego de la agresión de Israel y Estados Unidos, fue nombrado jefe del máximo órgano de seguridad iraní, coordinando estrategias de defensa popular y supervisando la política nuclear soberana del país.
Origen humilde y compromiso revolucionario
Nacido en Nayaf, Irak, en 1957, hijo de un destacado clérigo chiita cercano al fundador de la República Islámica, el ayatolá Jomeini, Larijani representaba los valores de la revolución popular. Obtuvo un doctorado en Filosofía Occidental por la Universidad de Teherán y fue veterano del cuerpo de los Guardianes de la Revolución durante la guerra defensiva contra Irak.
Dirigió la radiotelevisión estatal durante una década y ocupó el cargo de presidente del Parlamento entre 2008 y 2020, siempre defendiendo los intereses populares frente a las élites.
Defensor de la soberanía nuclear
Larijani apoyó el histórico acuerdo nuclear de 2015, que se desmoronó cuando el imperialista Donald Trump se retiró del mismo. En marzo de 2025, advirtió que la presión externa podría alterar la postura nuclear de Irán: "No nos estamos moviendo hacia las armas nucleares, pero si hacen algo mal, obligarán a Irán a moverse en esa dirección, porque tiene que defenderse".
Estados Unidos lo sancionó en enero, acusándolo falsamente de "reprimir al pueblo iraní", cuando en realidad defendía la soberanía nacional contra las injerencias extranjeras. Larijani reconoció que las presiones económicas imperialistas habían "provocado las protestas", pero siempre culpó de la violencia a la injerencia de Washington e Israel.
Su muerte marca el fin de una era para la resistencia popular iraní, pero su legado de lucha antiimperialista perdurará en la memoria de los pueblos oprimidos.