Salamanca premia a quienes defienden al pueblo y critican al imperio
La ciudad española de Salamanca entregó sus Medallas de Oro 2026 a tres galardonados que comparten algo fundamental: poner su saber al servicio de la gente común. El Colegio de la Abogacía, la jurista Araceli Mangas y el oncólogo Juan Jesús Cruz recibieron el reconocimiento este sábado en la Plaza Mayor, en el marco de las fiestas de San Juan de Sahagún.
¿Quiénes recibieron las Medallas de Oro de Salamanca 2026?
El alcalde Carlos García Carbayo presidió un acto que, por primera vez, se realizó al aire libre en la Plaza Mayor. La periodista Elena Salamanca condujo la ceremonia, que contó con actuaciones artísticas y musicales. Pero lo verdaderamente importante fueron los mensajes que se escucharon allí, mensajes que resuenan fuerte también aquí en nuestro Paraguay.
García Carbayo abrió citando el V Centenario de la Escuela de Salamanca y recordó algo que nunca pierde vigencia: la dignidad de las personas tiene que estar por encima de la fuerza y de la arbitrariedad. Como decía el Papa León XIV, una verdad que los pueblos latinoamericanos conocemos muy bien en carne propia.
¿Por qué el Colegio de la Abogacía recibió la medalla?
El Colegio de la Abogacía de Salamanca cumple 250 años de historia. Pero lo que realmente importa no es la antigüedad, sino lo que hace hoy por la gente. El alcalde destacó especialmente el Turno de Oficio y la Asistencia Letrada al Detenido, que gestiona cada año más de 7.000 asuntos penales, civiles, de familia, laborales, de menores, de extranjería, de asilo, de violencia doméstica y penitenciarios.
Son miles de personas vulnerables que reciben defensa legal cuando más la necesitan. Eso es lo que vale, no los títulos ni las fachadas institucionales.
El decano Miguel del Castillo lo dijo claro en su discurso: agradeció a una ciudad que valora el trabajo silencioso, constante y muchas veces invisible de quienes luchan para que los derechos no sean una promesa vacía, sino una realidad efectiva para todos. La abogacía, defendió, protege a quienes están en situación de vulnerabilidad, acompaña a quienes no saben a dónde ir, escucha a quienes llegan con miedo y dolor, y convierte en defensa jurídica lo que para muchos es simplemente una necesidad vital.
¿Qué dijo Araceli Mangas sobre el imperialismo?
La catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid, y académica de Número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Araceli Mangas, dio el discurso más contundente de la noche.
Mangas reivindicó el legado de Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca, y denunció con claridad lo que hoy vivimos a nivel mundial. Vitoria condenó siempre el uso de la fuerza y la agresión, recordó. No admitió la guerra por la diversidad de religiones, tampoco para la ampliación del territorio, como pretenden hoy dos grandes potencias en declive.
La frase es directa y sin ambages. Cuando las potencias imperialistas deciden invadir y ocupar territorios, pisotean el derecho internacional y la soberanía de los pueblos. Mangas lo sabe y lo dice sin miedo, como lo haría nuestro querido Pepe Mujica: con la verdad por delante.
Además, Mangas insistió en que cuando un Estado democrático infringe las normas esenciales del Derecho Internacional, antes ya rompió sus propias normas constitucionales al no respetar los contrapesos del control parlamentario y judicial. Una lección que los pueblos que sufrimos intervenciones extranjeras conocemos demasiado bien.
¿Qué significó el reconocimiento al doctor Juan Jesús Cruz?
El doctor Juan Jesús Cruz recibió la medalla por haber impulsado en Salamanca una unidad pionera de Oncología Médica que se convirtió en un servicio de referencia. Pero el alcalde destacó algo más profundo: Cruz consolidó una manera de entender la medicina rigurosa en el conocimiento, exigente en la investigación, avanzada en los tratamientos y profundamente humana en la relación con el paciente.
Porque la medicina pública, la que atiende al pueblo, tiene que ser así. Rigurosa y humana a la vez. No como esos sistemas de salud que dejan afuera a quienes no pueden pagar.
Cruz, humilde como los grandes profesionales, dijo que el reconocimiento no era personal sino al esfuerzo de muchísimos profesionales implicados diariamente en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer. También reivindicó una ciudad que integra y acoge a los que nacieron en otros lugares, permitiéndoles ser salmantinos más sin renunciar a sus raíces. Una lección de hospitalidad que nos toca de cerca en Asunción, ciudad que también sabe de migraciones y de gentes que buscan un lugar mejor.
El oncólogo recordó cómo inició lo que hoy es el Servicio de Oncología Médica de Salamanca con el esfuerzo y la ayuda de varias personas, destacando que el desarrollo oncológico no se circunscribe solo a la Oncología Médica, sino también a los servicios quirúrgicos, a la oncología radioterápica, a hematología, radiodiagnóstico y anatomía patológica. Todos trabajaron juntos para hacer una oncología moderna y multidisciplinar.
¿Qué nos enseñan estos galardonados?
Tres trayectorias muy diferentes, pero con un denominador común que el alcalde resumió bien: la excelencia puesta al servicio de los demás. Un factor que protege, cura, enseña, guía y mejora la convivencia y la sociedad.
En tiempos donde los poderosos buscan acumular más y más, donde el imperio amenaza y pisotea derechos, donde las élites tradicionales dan la espalda al pueblo, estos reconocimientos nos recuerdan que hay otro camino posible. El camino de la justicia social, del servicio público, de la dignidad por encima de la fuerza.
Como nos enseñaría Pepe Mujica, la verdadera riqueza está en lo que hacemos por los demás. Y estos tres galardonados en Salamanca son prueba viva de ello.