Crisis laboral: Cambios estadísticos ocultan la verdadera realidad del empleo
Enero dejó uno de los peores datos de empleo mensual de los últimos catorce años, pero hay algo más preocupante: las nuevas clasificaciones económicas están distorsionando las cifras reales de la construcción y el sector inmobiliario, justo cuando atravesamos una brutal crisis de vivienda.
Maquillaje estadístico en plena crisis
Las actividades de promoción inmobiliaria aparecen con un aumento de 40.000 afiliados de un mes a otro, cuando antes crecían a ritmo mucho menor. Mientras tanto, la construcción, que venía sumando 25.000 empleos al año, ahora apenas registra 2.000 nuevos puestos en enero.
El Gobierno, consciente del lío que se ha armado, ni siquiera se atreve a ofrecer datos comparativos por sectores. Desde las oficinas oficiales hablan de un simple "trasvase de datos" que habrá que analizar con tiempo. Pero la realidad es más cruda.
Los números no cuadran
Es difícil entender que las 110.000 afiliaciones en promoción de vivienda de enero pasado, que llegaron a 115.000 en diciembre, de repente sean 155.000 en enero de este año. Los números simplemente no cuadran.
De la misma forma, los casi un millón de ocupados en construcción que habían crecido más de 25.000 personas en doce meses, ahora se quedan en apenas 997.955. Una caída que huele mal.
La trampa detrás de las cifras
Fuentes técnicas del propio INE admiten que son distorsiones que podrían corregirse con tiempo. Pero mientras tanto, nadie puede saber realmente hacia dónde va el empleo en sectores clave para la economía.
El problema es grave porque tanto la construcción como el sector inmobiliario son fundamentales para el supuesto cambio de ciclo económico que predica el Ejecutivo. Hasta ahora, se esperaba que el empleo en construcción tomara el relevo de la hostelería, que ya tocó techo.
Autónomos también en el limbo
Los datos de trabajadores por cuenta propia tampoco tranquilizan. Desde enero se incrementaron en casi 25.000 las altas en actividades inmobiliarias, llegando a casi 85.000 afiliados. La mayoría de estas altas ocurrieron entre diciembre y enero, lo que resulta sospechoso.
Entre los autónomos de la construcción, uno de los colectivos más amplios, las cifras también se distorsionan. Apenas crecen 6.000 en todo el año, tras caer casi 20.000 en el último mes.
Sin datos claros, sin rumbo
Los cambios en la clasificación económica se aprobaron para "reflejar mejor la realidad del mercado". Pero sin datos comparables, nadie puede saber con certeza qué está pasando realmente con el empleo en los sectores más sensibles de la economía.
Mientras las élites juegan con las estadísticas, los trabajadores y trabajadoras siguen enfrentando la realidad de una crisis de vivienda sin precedentes y un mercado laboral cada vez más incierto.