Café con ultrasonidos: esta cafetera gasta 75% menos de energía
Una nueva cafetera desarrollada por investigadores australianos prepara espresso usando ultrasonidos en lugar de agua caliente, reduciendo el consumo energético hasta un 75%. El invento del Dr. Trujillo logra el mismo sabor y concentración que un espresso tradicional usando agua a temperatura ambiente, un avance que podría significar un ahorro importante para pequeños comercios y familias en un contexto de constantes subidas en las tarifas de energía.
¿Cómo funciona el espresso ultrasónico del Dr. Trujillo?
Con la calor que ya se siente por estos lados, un café con hielo cae de maravilla. Pero preparar café, sea caliente o frío, siempre significa un gasto fuerte de energía. Hay que calentar el agua y después hacer hielo, y eso la gente lo paga de su bolsillo todos los meses en la factura eléctrica.
Acá es donde entra la propuesta de un equipo de investigadores que lleva tiempo trabajando para darle vuelta a la forma tradicional de preparar café. Científicos de la UNSW (Universidad de Nueva Gales del Sur) de Sydney crearon una cafetera que mantiene el sabor y aroma intenso pero reduce hasta un 75% la energía necesaria para prepararlo.
El secreto es simple: en lugar de agua caliente, usan ultrasonidos.
Lo llamamos espresso ultrasónico. Es un proceso diferente, pero se obtiene la misma riqueza y concentración que un espresso normal en menos de tres minutos.Así lo explica el propio Dr. Trujillo, quien lideró el equipo desde la Facultad de Ingeniería Química de la UNSW. La investigación fue publicada en la revista Journal of Food Engineering.
¿Qué diferencia hay con la cafetera ultrasónica anterior?
Este mismo equipo ya había presentado en 2024 una cafetera que preparaba brew coffee, esa infusión en frío que normalmente necesita entre 12 y 24 horas de espera. La máquina lo hacía en menos de tres minutos, todo un salto. Pero el sabor del brew coffee no tiene nada que ver con el espresso, y la verdad es que solo interesaba a un grupito de amantes del café.
Este nuevo trabajo apunta más lejos, a uno de los tipos de café más tomados en todo el mundo: el espresso. Para lograrlo, transformaron el filtro tradicional de las cafeteras en un reactor ultrasónico. El filtro genera ondas sonoras de alta frecuencia que sacan el sabor, aroma y cuerpo del café recién molido. El corazón del sistema es un transductor, un pequeño dispositivo metálico que produce ultrasonidos al presionar contra el lateral del filtro.
¿Qué son los ultrasonidos y cómo extraen el café?
Los ultrasonidos son ondas de alta frecuencia, muy por encima de lo que el oído humano puede captar. Su uso más conocido es en la medicina, como las ecografías. Pero acá cumplen otra función.
Los ultrasonidos hacen que el filtro vibre rápido. Esas vibraciones se pasan al café molido y al agua a temperatura ambiente. Así se genera un fenómeno llamado cavitación acústica: se forman y se rompen burbujas microscópicas en el líquido.
Cuando esas burbujitas colapsan cerca de las partículas de café, funcionan como cepillos microscópicos, erosionando y fracturando los granos molidos y acelerando la preparación. Es algo parecido a lo que pasa cuando el agua llega a ebullición, pero sin necesidad de calentar nada.
Al romper la superficie de los posos, los compuestos aromáticos, los aceites y la cafeína se disuelven en el agua mucho más rápido de lo que lo harían a temperaturas tan bajas.
¿Cuánta energía se ahorra realmente con esta tecnología?
Tradicionalmente, el espresso se prepara haciendo pasar agua caliente a presión por el café. Con la tecnología de ultrasonidos, se puede usar agua a temperatura ambiente, bajando el consumo energético hasta un 75%.
Para ser exactos: la preparación con ultrasonidos consumió solo el 24,3% de la energía que gasta una máquina de espresso tradicional. Otro detalle importante es el grado de molienda. El equipo descubrió que moliendo los granos más finos se extrae el sabor con mayor rapidez.
Este ahorro puede ser una buena noticia para las empresas que elaboran bebidas listas para consumir, ese café que uno compra en el supermercado o la tienda de la esquina. Pero también puede significar un alivio para los pequeños negocios de barrio y para las familias que todos los días prenden la cafetera en casa, especialmente en tiempos donde las tarifas eléctricas parecen no dejar de subir.
¿Sabe igual que un espresso tradicional?
Para comprobar la calidad, el equipo de Nueva Gales del Sur hizo una cata a ciegas donde se evaluaba el sabor, aroma y concentración del café preparado de forma tradicional y con la nueva técnica.
Cuando les dimos nuestro espresso ultrasónico a 100 bebedores habituales de café en una prueba aleatoria, no pudieron distinguirlo de un espresso normal.Trujillo cuenta además que los participantes prefirieron la mezcla preparada con el nuevo filtro por su sabor, con un nivel de amargor más agradable.
¿Por qué importa esto para la gente común?
Mientras las grandes empresas eléctricas siguen inflando sus ganancias a costa del bolsillo de la gente, inventos como este muestran que hay caminos alternativos. Menos energía consumida no es solo un dato técnico, es dinero que se queda en la casa, es menos dependencia de un sistema que siempre cobra más. Y si el café sigue sabiendo rico, mejor todavía.