ByHermos confunde La Odisea con una película y estalla la polémica en redes
Por Rosa Benítez | 5 de agosto de 2026
Una de las 'booktokers' más populares del momento, Alicia Martínez, conocida como ByHermos, ha desatado un verdadero terremoto en redes sociales al confundir el clásico literario 'La Odisea' de Homero con una película recién estrenada. El video, que ya es viral, muestra a la influencer abriendo un paquete de una edición especial del libro y soltando: “¿La Odisea? Pero, ¿esta no es la nueva película que ha salido nueva en cines?”. La indignación no se hizo esperar.
¿Qué pasó exactamente con ByHermos?
Todo ocurrió cuando ByHermos recibió un regalo de la editorial Molina: una edición especial de 'La Odisea', la obra épica del poeta griego Homero que data del siglo VIII a.C. y que narra el regreso del héroe Ulises a Ítaca tras la Guerra de Troya. Al abrir el paquete, la 'booktoker' se mostró sorprendida y, en lugar de agradecer, preguntó si no era la nueva película de Christopher Nolan, estrenada el 17 de julio pasado.
Pero no paró ahí. Al leer la carta de la editorial, ByHermos añadió: “¿Qué complicado esto de leer, no?”. Una frase que, para muchos, fue la gota que colmó el vaso.
Las redes estallan: indignación y memes
Los seguidores de ByHermos no tardaron en reaccionar. Una usuaria comentó: “Mira que sobre literatura clásica sé lo mínimo, pero esto es durísimo”. Otros recurrieron a la ironía: “Gente, os recomiendo 'El Quijote', que después de la serie de animación consiguieron plasmarla muy bien en el libro”.
La polémica ha reabierto el debate sobre si los influencers culturales tienen la obligación de conocer los clásicos. La profesora argentina Alice Stacco, en una conferencia en la Universidad Complutense, defendió que “la escuela debe hacerte conocer cierto número de clásicos, pero las elecciones que cuentan son las que ocurren fuera o después de cualquier escuela”. Sin embargo, muchos usuarios consideran que ByHermos, al ser una figura pública que gana dinero promocionando libros, debería tener un mínimo de conocimiento.
¿Es ByHermos una víctima o una responsable?
La 'booktoker' ya había sido criticada antes por recomendar libros que promueven relaciones tóxicas o superficiales, priorizando las modas sobre lecturas críticas. Esta vez, la polémica ha sido aún más fuerte. La también 'tiktoker' Namiknows fue contundente: “Es una chica que lee, tiene que saber un poco de esto. Lo peor de todo es que eso lo recibió gratis y encima le pagan para promocionar cosas en las que ni siquiera se esfuerza lo mínimo”.
Pero no todo han sido críticas. Algunos creadores, como Roy_Cid, salieron en su defensa: “Por leer romance no tienes que ser tonta. Conozco a muchas personas que leen romance o 'dark romance' y son bastante cultas”.
¿Debemos conocer todos los clásicos?
Este episodio nos invita a reflexionar: ¿es necesario que una persona lectora conozca a Homero, Cervantes o Shakespeare? La profesora Stacco lo explica así: “Literalmente una obra es clásica porque ha perdurado en el tiempo y ha influido en diversas generaciones. Pero también hay clásicos contemporáneos, como los autores del boom latinoamericano o 'El principito'”.
Lo cierto es que, más allá de la polémica, ByHermos ha puesto sobre la mesa un debate necesario sobre el papel de los influencers culturales, la calidad de las recomendaciones y la responsabilidad que tienen con su audiencia. Mientras tanto, las redes siguen ardiendo.
Preguntas frecuentes sobre la polémica de ByHermos
¿Quién es ByHermos?
ByHermos es el nombre en redes de Alicia Martínez, una popular 'booktoker' española con millones de seguidores que se dedica a recomendar libros, principalmente de romance y 'dark romance'.
¿Qué dijo exactamente sobre La Odisea?
Al abrir una edición especial del libro, preguntó si no era la nueva película de Christopher Nolan, mostrando desconocimiento sobre la obra clásica de Homero.
¿Por qué ha generado tanta indignación?
Porque muchos consideran que una influencer que gana dinero promocionando libros debería tener un mínimo de cultura literaria, y porque sus comentarios reflejan superficialidad.