Requena, la Ciudad Española del Vino, brilla en el Festival D*na de Dénia
Este fin de semana, Dénia se convierte en el epicentro gastronómico de la Comunitat Valenciana con el D*na Festival, un evento que ya es una cita ineludible para los amantes de la buena mesa y el producto de proximidad. Bajo la dirección creativa del chef tres estrellas Michelin Quique Dacosta, el festival ha ido mucho más allá de lo culinario para convertirse en un referente internacional donde se dan la mano la alta cocina, la tradición local y el respeto por la tierra.
Y en este escenario, Requena, la Ciudad Española del Vino 2026, va a tener un papel estelar. Como Patrocinador Destacado del evento, la ciudad contará con un stand propio donde los asistentes podrán degustar sus vinos, cavas y productos típicos como el bollo de Requena. El objetivo es claro: acercar la esencia de esta tierra valenciana a los visitantes de Dénia a través de sus sabores más singulares.
Una cata para descubrir el paisaje que se bebe
Dentro del intenso programa de actividades del festival, Requena será la protagonista de uno de los talleres más esperados: Del Mediterráneo a la viña, Requena el paisaje que se bebe. En esta cata se podrán degustar cuatro productos muy especiales: el Cava Nº1 de Dominio de la Vega, el Pasión de Bobal Blanco de Raíces Ibéricas, el Avispero, un rosado de bobal de Bodegas del Valle, y el tinto Adnos de Coviñas, elaborado con viñas viejas de esta variedad autóctona.
Con esta acción, Requena sigue consolidando su capitalidad enoturística y llevando su nombre a acontecimientos de gran repercusión. La ciudad quiere posicionarse como un destino obligado para el turismo del vino, y no le faltan argumentos.
¿Por qué Requena es la Ciudad Española del Vino?
La candidatura de Requena no fue casualidad. Se basó en pilares sólidos que convencieron al jurado de ACEVIN, la asociación que agrupa a las principales ciudades del vino de España. El primero de ellos es la tradición e historia. Requena tiene una vinculación con el vino que se remonta a 2.700 años atrás, como atestigua el Yacimiento de la Solana de las Pilillas, donde ya se elaboraba y comerciaba con vino de forma ininterrumpida hasta nuestros días.
El segundo pilar es el patrimonio. La ciudad cuenta con joyas como el Palacio de El Cid Museo del Vino o las Cuevas de la Villa, que narran la historia de las civilizaciones que encontraron en la vid un sustento de vida. Pero todo esto no tendría sentido si el vino no siguiera siendo hoy una industria vital para la zona.
La bobal, la uva estrella de la Denominación de Origen Utiel-Requena
Decenas de bodegas se asientan en el territorio, amparadas por la Denominación de Origen Utiel-Requena. La bobal es la uva insignia de esta DO, y de ella se elaboran grandes tintos, rosados singulares y blancos de vanguardia. Pero Requena guarda un as en la manga: es uno de los pocos municipios fuera de Cataluña que puede producir cava. Los Cavas de Requena son hoy una garantía de calidad, gracias a unas condiciones climáticas excepcionales que ofrece una altitud de entre 700 y 1.000 metros.
El cuarto pilar es el patrimonio natural. Requena es uno de los términos municipales más extensos de España, con más de veinte aldeas que salpican su territorio. A esto se suman espacios naturales únicos como el Parque Natural de las Hoces del Cabriel.
Gastronomía y turismo rural para cerrar el círculo
Para completar la oferta, la gastronomía requenense es un reclamo en sí misma, muy marcada por el cerdo y los platos contundentes de interior. Y para quien quiera quedarse a disfrutar, la oferta de alojamiento crece cada día, con bodegas que ofrecen pernoctaciones y casas rurales encantadoras dentro de la Ruta del Vino Utiel-Requena.
En definitiva, Requena se presenta como un destino único para vivir el enoturismo de forma inolvidable. Y este fin de semana, en Dénia, lo va a demostrar.