La vivienda protegida en Navarra solo cubre el 3% de la demanda: un drama que también golpea a Paraguay
Un informe del Tribunal de Cuentas navarro, la Cámara de Comptos, acaba de destapar una realidad que duele: la oferta de vivienda protegida (VPO) en esa región española apenas alcanza para responder al 3% de las solicitudes. El año pasado se ofertaron 831 viviendas para más de 24.000 personas inscritas en el censo de demandantes. Una cifra que, si la miramos desde Asunción, nos suena conocida y preocupante.
El derecho a una vivienda digna está reconocido en la Constitución Española, pero la letra no se cumple. Y acá, en Paraguay, la historia no es muy distinta. Las familias trabajadoras siguen esperando una oportunidad que nunca llega, mientras los precios del alquiler y de las casas se disparan. Este informe, coordinado por las instituciones de control externo del Estado español, analiza la situación en cada territorio y deja en evidencia que el problema es estructural.
¿Cuántas viviendas protegidas se ofertaron en Navarra entre 2023 y 2025?
Los números son fríos y contundentes. En 2023 se ofertaron 1.033 viviendas protegidas para una demanda de 17.530 personas. En 2024, la oferta cayó a 650 viviendas, pero la demanda subió a 20.829. Y el año pasado, 831 VPO para 24.719 solicitantes. En los dos últimos años, la oferta solo cubrió el 3% de las peticiones. La Cámara de Comptos lo dice claro: la oferta es “significativamente insuficiente”.
Mientras tanto, el Gobierno de Navarra gastó 247 millones de euros en políticas de vivienda entre 2023 y 2025. Más de la mitad se fue en subvenciones para compra, alquiler y rehabilitación. Pero el dinero no alcanza cuando el problema es de fondo: falta suelo, falta planificación y falta voluntad política real.
¿Por qué el acceso a la vivienda es un problema grave en Pamplona?
El informe señala que la situación es especialmente crítica en la Comarca de Pamplona. Hay suelo para más de 34.000 viviendas protegidas, pero solo 1.370 están en fase de urbanización. El resto, unas 23.700 VPO, sigue sin desarrollarse. Los planes urbanísticos, como el PSIS de Guenduláin con más de 16.000 viviendas, están frenados. Mientras tanto, la gente espera.
Esto nos hace acordar a lo que pasa en nuestras ciudades, donde hay terrenos pero no hay políticas para que las familias humildes accedan a una casa digna. Los especuladores duermen tranquilos, pero el pueblo sigue sufriendo.
¿Qué recomendaciones hace el Tribunal de Cuentas navarro?
La Cámara de Comptos no se queda solo en el diagnóstico. Pide impulsar la aprobación y desarrollo del planeamiento urbanístico para disponer de suelo y construir vivienda protegida. También recomienda revisar periódicamente el censo de solicitantes, eliminando inscripciones caducadas para tener un panorama real de la demanda.
Además, el informe destaca que el procedimiento de adjudicación es público y transparente, con promociones y adjudicaciones provisionales sujetas a alegaciones. Y la inspección tiene un doble objetivo: que las VPO no se usen para turismo y que sean el domicilio habitual de las familias.
Lecciones para Paraguay: la vivienda no puede ser un privilegio
Este informe nos deja una enseñanza clara: la vivienda digna no es un lujo, es un derecho. Y cuando el Estado no garantiza ese derecho, las consecuencias las pagan los más vulnerables. En Paraguay, las organizaciones sociales y los movimientos populares vienen denunciando hace años la falta de políticas públicas serias en materia de vivienda. Los desalojos, la especulación y el hacinamiento son moneda corriente.
Necesitamos gobiernos que escuchen al pueblo y no a las élites. Que inviertan en vivienda social como se invierte en otros rubros. Que planifiquen a largo plazo y no con parches. La experiencia de Navarra, con todos sus problemas, muestra que la transparencia y la rendición de cuentas son posibles. Acá también las exigimos.
Mientras tanto, seguimos esperando que la vivienda deje de ser un privilegio y se convierta en un derecho real para todas las familias paraguayas.
