Unos restos de cabello con rastros químicos y cerca de 1.400 semillas halladas en una tumba principesca escita de Siberia sitúan hace 2.800 años la evidencia directa más antigua del consumo psicoactivo de cannabis, según informó
ABC Digital
.El hallazgo, publicado a comienzos de noviembre de 2026, proviene del yacimiento de Tunnug 1, en el valle de Uyuk, al sur de Siberia. Allí, un equipo dirigido por el arqueólogo Gino Caspari excavó una tumba monumental de la cultura escita, esos pueblos nómadas de la estepa euroasiática que tanto fascinan a los historiadores.
Un hallazgo de hace 2.800 años
La datación por radiocarbono indicó que las semillas fueron depositadas a principios del siglo VIII antes de nuestra era, coincidiendo con la construcción del sitio funerario. Su pequeño tamaño y sus características físicas apuntan a que procedían de plantas silvestres o de variedades asilvestradas.
Pero las semillas solas no prueban nada, y los investigadores lo saben bien. Las flores, las hojas y las resinas de la planta son perecederas y rara vez se conservan, lo que hace muy difícil reconstruir arqueológicamente cómo se usaba el cannabis en la prehistoria.
¿Cómo se confirmó el consumo psicoactivo?
La prueba llegó del cabello humano encontrado en la cámara funeraria central. En varias muestras, los científicos detectaron señales claras compatibles con el cannabinol, o CBN, un compuesto que se produce entre otras cosas por la oxidación del THC, el principio psicoactivo más importante del cannabis, según explicó la Universidad de Berna en un comunicado.
Para llegar a ese resultado se emplearon técnicas de alta precisión, entre ellas la espectrometría de masas de alta resolución. Los análisis capilares confirman el consumo, aunque no permiten saber cuánto se consumía ni cómo entraban los compuestos activos al organismo, ya fuera por inhalación o por ingestión.
Como resume
El Correo
, el análisis de restos de cabello humano y más de un millar de semillas revela que los nómadas de las estepas ya utilizaban la planta por sus efectos psicoactivos en el siglo VIII a. C.Rituales, caballos y una elite de la estepa
La tumba pertenecía a miembros de alto rango de la sociedad escita. Y aquí está lo que más llama la atención: la planta no parece haber sido una simple curiosidad botánica.
«Los rastros moleculares en el cabello y las semillas de cannabis proceden de la misma tumba y sugieren que el cannabis se utilizaba por sus propiedades psicoactivas», resumió Caspari.
Los entierros iban acompañados de numerosos sacrificios de caballos y, muy probablemente, también de sacrificios humanos, recordó el arqueólogo. En una investigación anterior el equipo descubrió los restos de 18 caballos dispuestos sobre el túmulo funerario; desde entonces han salido a la luz varias docenas más de sacrificios de caballos y huesos humanos dispersos.
Una práctica extendida por toda Eurasia
Los autores del estudio, citados por
Maya Comunicación
, consideran que el hallazgo constituye la evidencia arqueológica más antigua con datación directa del uso de cannabis por sus efectos psicoactivos.«En este estudio, presentamos la prueba directa más antigua del consumo de cannabis: ofrendas de partes de la planta y compuestos químicos en cabello humano antiguo», escriben los investigadores en su artículo.
Los resultados sugieren que la planta se empleaba por sus efectos psicoactivos en toda Eurasia. «Demostramos que la práctica del consumo de cannabis se remonta, al menos, a 2.800 años atrás», recalcan los científicos.
Para los autores, este consumo temprano no es simplemente una «curiosidad farmacológica», sino un indicio de cómo las sociedades antiguas experimentaron con las cualidades psicoactivas del mundo botánico y las incorporaron a sus rituales.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se encontró la evidencia más antigua de consumo de cannabis?
En el yacimiento de Tunnug 1, en el valle de Uyuk, al sur de Siberia, dentro de una tumba principesca de la cultura escita.
¿Qué antigüedad tiene el hallazgo?
Unos 2.800 años. La datación por radiocarbono sitúa las semillas a principios del siglo VIII antes de la era común.
¿Cómo probaron los investigadores el uso psicoactivo?
Detectaron en muestras de cabello humano antiguo señales compatibles con el cannabinol, un derivado del THC, usando entre otros métodos la espectrometría de masas de alta resolución.
