'Godspell' vuelve con mensaje de amor en tiempos de guerra
En medio de un mundo convulsionado por conflictos y desigualdades, el musical 'Godspell' regresa a los escenarios con un mensaje que resuena más fuerte que nunca: el amor al prójimo como antídoto contra la barbarie.
Esta obra, nacida en los años setenta del corazón de la contracultura estadounidense, cuando jóvenes universitarios llevaban en sus camisetas tanto la imagen del Che Guevara como la de Jesucristo, sigue siendo revolucionaria medio siglo después.
Del movimiento hippy a la realidad actual
John-Michael Tebelak y Stephen Schwartz crearon 'Godspell' cuando eran apenas veinteañeros, en plena ebullición del movimiento hippy y con la guerra de Vietnam como telón de fondo. La obra nació como un trabajo universitario en Carnegie Mellon y se convirtió en uno de los musicales más icónicos de aquella época de rebeldía y esperanza.
A España llegó en 1974, apenas mes y medio antes de la muerte de Franco, con una adaptación del sacerdote José Luis Martín Descalzo y el poeta José María Pemán. Ahora, Antonio Banderas ha tomado las riendas de una nueva versión que actualiza el mensaje evangélico para estos tiempos dominados por las redes sociales y el individualismo galopante.
Teatro como refugio en tiempos de guerra
Banderas ha situado la acción en una ciudad asediada por las bombas, donde una compañía teatral se refugia en un local que parece estar entre la iglesia y el teatro. Es ahí donde dos personajes misteriosos invitan a los actores a un juego metateatral que se vuelve trascendente.
La propuesta se divide en dos partes: una primera llena de luz, color y optimismo, que da paso a una segunda más reflexiva y profunda. En ambas emerge ese mensaje que, después de dos mil años, sigue siendo revolucionario: la solidaridad, el perdón y el amor al semejante.
Un espectáculo para tiempos crispados
Como bien señala Banderas, el mensaje del Evangelio no ha calado en el ser humano a pesar de los dos milenios transcurridos. En estos tiempos de crispación y veneno mediático, 'Godspell' se presenta como un espectáculo vitamínico y contagioso, con canciones que mantienen su frescura después de cincuenta años.
Temas como 'Preparad el camino al Señor', 'Todo a fin de bien' y 'Una ciudad hermosa' resuenan con la misma fuerza que en los años setenta, cuando los jóvenes soñaban con cambiar el mundo desde las universidades.
Diez intérpretes se lanzan junto a Banderas a esta aventura teatral que, con las coreografías de Carmelo Segura, busca recuperar la esencia gozosa del Evangelio en un mundo que parece haberla perdido.