China ejecuta a 11 miembros de clan criminal que operaba estafas millonarias desde Myanmar
El gigante asiático confirmó la ejecución de 11 integrantes de la familia Ming, un poderoso sindicato criminal que durante años manejó un imperio multimillonario de estafas cibernéticas, trata de personas y asesinatos desde el norte de Myanmar.
Un imperio criminal que esclavizaba a miles
Las sentencias de muerte fueron dictadas en septiembre y ratificadas por el Tribunal Popular Supremo chino. La agencia estatal Xinhua y la cadena CCTV difundieron la información, mientras el Ministerio de Relaciones Exteriores reiteró que continuará intensificando los esfuerzos para "erradicar el flagelo del juego y el fraude".
El grupo operaba desde la región autónoma de Kokang, en la frontera con China, donde miles de personas eran forzadas a trabajar en centros de ciberfraude. En su momento de mayor expansión, la organización llegó a emplear hasta 10 mil personas en actividades ilícitas.
Las "cuatro familias" del crimen organizado
La familia Ming era una de las llamadas "cuatro familias del norte de Myanmar", sindicatos criminales que controlaban cientos de complejos dedicados al fraude por internet, la prostitución y la producción de drogas.
Integrantes del clan ocupaban cargos en gobiernos locales y en milicias alineadas con la junta militar de Myanmar, lo que les permitió operar durante años en zonas con escasa presencia estatal. El líder, Ming Xuechang, incluso llegó a ser miembro del parlamento regional antes de suicidarse en prisión tras su detención en 2023.
Villa del Terror: el centro de operaciones
El grupo operaba desde un complejo conocido como "Villa del Tigre Agazapado" en Kokang, desde donde coordinaban operaciones de ciberfraude utilizando a víctimas de trata para engañar a usuarios de distintos países.
La capital regional, Laukkaing, se convirtió en el epicentro de una industria multimillonaria de estafas, aprovechando la falta de control estatal en las zonas fronterizas. CCTV documentó que muchos trabajadores eran trasladados bajo vigilancia armada y castigados cuando intentaban escapar.
Víctimas mortales de la codicia
Xinhua confirmó que el sindicato conspiró para matar, herir y detener ilegalmente a trabajadores forzados, lo que derivó en la muerte de al menos 14 ciudadanos chinos.
En octubre de 2023, cuatro personas murieron cuando presuntos miembros del grupo abrieron fuego dentro de un complejo de estafas durante un intento de trasladar trabajadores ante una redada policial inminente.
Beijing contraataca
Tras años de quejas de familiares y presión internacional, Beijing lanzó en 2023 una ofensiva directa contra estos complejos. China emitió órdenes de arresto contra miembros de la familia Ming y ofreció recompensas de 14 mil a 70 mil dólares por información que llevara a su captura.
Según el Instituto de la Paz de Estados Unidos, las bandas de estafadores en el sudeste asiático roban más de 43 mil millones de dólares al año. En Myanmar, estos centros han prosperado por la corrupción, la falta de control fronterizo y casi cinco años de guerra civil.
Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino afirmó que el gobierno continuará reforzando sus acciones, considerando este tipo de delitos como una amenaza directa para la seguridad de sus ciudadanos dentro y fuera del país.