William Pereyra hace historia en Palermo: se lleva las dos Pollas y sueña con la Triple Corona
El turf argentino tuvo una jornada para el recuerdo este sábado en Palermo. El jockey William Pereyra se quedó con las dos pruebas más esperadas del año: la Polla de Potrillos con Fletcher y la Polla de Potrancas con Look at to Me. Un doblete que pocos pueden imaginar y que deja abierta la puerta a la Triple Corona para los nacidos en 2023.
“Podés soñar con ganar las dos Pollas, pero que se te pueda dar...”, dijo Pereyra, todavía emocionado tras la hazaña. Detrás de este logro está Roberto Pellegatta, el entrenador de ambos caballos, un histórico de Palermo que a sus 85 años sigue demostrando que la experiencia es un grado.
Fletcher, una máquina de ganar
La sociedad entre Pereyra y Fletcher es perfecta. Las tres veces que el formoseño subió al zaino, terminó en el final feliz. “Por distintos compromisos no lo pude correr las otras tres veces, e incluso le gané cuando debutó. Era tan favorito que llegás con toda la presión, pero por suerte salió todo bien”, contó el jinete, que obtuvo por segunda vez la Polla de Potrillos. La primera fue hace cinco años con Irwin.
Fletcher repitió la fórmula del mes pasado: siguió al líder Buin y en la recta final sacó a relucir toda su calidad. Le tiró otra vez seis cuerpos a Linguado, su escolta de siempre. “Era superior. Me parecía que tenía que ganar así. Es buen caballo”, comentó Pellegatta. El único traspié fue en césped pesado en junio, y justamente al césped deberá volver el mes que viene para el Jockey Club, si la idea es seguir por el camino de la Triple Corona.
Look at to Me, la revancha soñada
En la Polla de Potrancas, Look at to Me se tomó revancha. La alazana de 535 kilos dejó a cuatro cuerpos a Robate un Beso y le quitó el invicto, un mes después de haber llegado en el orden inverso en el clásico preparatorio. Con Pereyra tomando las riendas, la potranca brilló en la pista y distancia de todas sus presentaciones.
“Era un poco más pareja que la de potrillos, y además la potranca es para mayores distancias, por lo que nos sorprendió que ganara tan fácil. En el Selección tendría que sentirse mucho más a gusto”, agregó William, casi anunciando que en los 2000 metros de octubre podría imponerse con más claridad todavía.
El Gladiator's Hat sigue haciendo de las suyas
La jornada también tuvo otro gran protagonista: The Gladiator's Hat. A sus 6 años, el caballo del stud Haras El Ángel de Venecia ganó su segundo Grupo 1, el General San Martín, por tres cuerpos. Eduardo Ortega Pavón lo llevó de punta a punta en los 2400 metros, y de paso se quedó con el Campeonato de Oro Verde. Para el entrenador Carlos Daniel Etchechoury fue un festejo doble, porque Cazador de Areco, otro de sus pupilos, llegó segundo.
Un homenaje que emocionó a todos
Pero no todo fue en la pista. Tras la sexta carrera, Palermo rindió tributo a Julio César Méndez, el jockey uruguayo que marcó una época en el turf argentino. Méndez colgó la fusta el domingo pasado en Maroñas, ganando la última prueba que disputó en su tierra, y volvió fugazmente a la Argentina para recibir el cariño de sus ex compañeros. Entre abrazos, recuerdos y lágrimas, la rivalidad de años se transformó en una amistad eterna. Un gesto que demuestra que el turf es más que una competencia: es una comunidad.
La Triple Corona argentina arrancó con todo, y los sueños de William Pereyra y su equipo están más vivos que nunca.