Vance, el fiel escudero de Trump que ya sueña con la Casa Blanca en 2028
El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, tiene una tarea complicada: ser el mensajero de Donald Trump y, al mismo tiempo, preparar su propio camino hacia la presidencia. Mientras los republicanos pelean por mantener el control del Congreso en las elecciones de noviembre, Vance se mueve como pez en el agua entre los seguidores más fieles del expresidente, pero con una estrategia propia que lo diferencia del jefe.
¿Qué busca Vance con su campaña de mitad de mandato?
Vance está recorriendo el país para apoyar a los candidatos republicanos en los estados clave. Su mensaje es claro: hay que vender los logros del gobierno de Trump, pero de una forma más cercana a la gente. En un evento a puerta cerrada en Dallas, el vicepresidente les pidió a los republicanos que impulsen el programa de descuentos en medicamentos recetados, conocido como TrumpRx, porque según las encuestas es el tema que más apoyo popular tiene.
Pero no todo es fácil. El propio Trump, con su estilo improvisado, muchas veces se sale del guion y desvía la atención de lo que sus asesores quieren comunicar. Vance, que se unió a la fórmula en 2024, ha tenido que aprender a interpretar y ordenar el mensaje del presidente, una tarea que ahora se vuelve urgente con las elecciones a la vuelta de la esquina.
La estrategia de Vance: hablarle a los olvidados
En la convención republicana de Dallas, Vance tuvo su momento de protagonismo. Mientras Trump prometía cheques de 5.000 dólares y hablaba de la guerra con Irán y los aranceles, el vicepresidente prefirió un discurso más pausado, centrado en las familias y en los trabajadores del Medio Oeste que se sienten dejados de lado. No es casualidad: Vance viene de ese mundo, de orígenes humildes, y sabe conectar con esa gente.
“No entreguen el país a un grupo de locos solo porque no estén de acuerdo con nosotros en algún tema político”, advirtió Vance a los asistentes, en un intento por mantener unida a la coalición que llevó a Trump al poder.
¿Vance o Rubio? La pelea por la sucesión
Entre los seguidores de Trump, el nombre de Vance suena fuerte para las elecciones de 2028. Pero no es el único. El secretario de Estado, Marco Rubio, también aparece en las conversaciones como un posible candidato. Aunque Rubio dice que apoyaría a Vance, muchos conservadores lo ven como un estratega más astuto.
“Él realmente comprende el movimiento MAGA y todas sus facetas. Es casi como la siguiente versión de lo que MAGA debería ser”, dijo AK Kamara, miembro del Comité Nacional Republicano de Minnesota.
Otros, como Rusat Ramgopal, del Partido Republicano de Queens, Nueva York, sueñan con una fórmula conjunta: “Sería más beneficioso para el partido que los dos nombres más importantes no se enfrentaran en las primarias. Una candidatura conjunta con esos dos será la candidatura ganadora en 2028”.
¿Cuándo decidirá Vance si se lanza a la presidencia?
El vicepresidente ya dijo que esperará hasta después de las elecciones de mitad de mandato para decidir si se presenta en 2028. Mientras tanto, no pierde el tiempo: publicó un libro sobre su fe católica, hace giras, graba podcasts y se codea con los donantes más ricos del partido como presidente del comité de finanzas.
Su estrategia es clara: mostrarse como un líder conciliador, que entiende las preocupaciones de la gente común, pero sin chocar de frente con Trump. Sabe que el presidente quiere acaparar la atención el mayor tiempo posible, y que no le allanará el camino tan fácilmente.
“No pueden actuar antes de las elecciones de mitad de mandato. La pregunta es: ¿será una decisión en noviembre, en febrero o en primavera?”, se preguntó Curt Mills, director ejecutivo de The American Conservative y aliado de Vance.
Lo cierto es que Vance está jugando sus cartas con paciencia, construyendo su propia imagen y su red de contactos, mientras el mundo mira cómo se define el futuro del Partido Republicano y, quizás, de Estados Unidos.
Con información de Adam Cancryn y Kit Maher, de CNN.