Serbia va a las urnas este domingo 25 de octubre de 2026 en unas elecciones anticipadas que pueden marcar un antes y un después. Por primera vez, los estudiantes que llevan casi dos años protestando en las calles se presentan con una lista propia para intentar derrotar a Aleksandar Vučić, el hombre fuerte del país desde hace más de una década, según informó Wikipedia sobre los comicios.
La votación fue adelantada por iniciativa del propio Vučić, que gobernó Serbia con mano firme durante 12 años. La mayoría de la oposición tradicional se retiró para dejarle el protagonismo a los jóvenes que lograron tambalear al régimen, como recordó El País en su página de opinión.
Dejan Šoškić: “Estamos al borde de una dictadura”
Dejan Šoškić, economista, profesor de la Universidad de Belgrado y exgobernador del Banco Nacional de Serbia, es uno de los 250 candidatos de la Lista de los Estudiantes. Unos 140 de ellos son licenciados sin ninguna trayectoria política previa. Días antes de la votación, habló con el diario español La Nueva España Digital - LNE.es (entrevista consultada por Hoy en Asunción a través de LNE.es).
“Estamos luchando por nuestra democracia y nuestra república, que está al borde de una dictadura”, declaró Šoškić.
Para el economista, lo que está en juego el domingo es enorme. “Hemos visto el deterioro completo del funcionamiento del Estado. Hay un desprecio flagrante a la Constitución y a las leyes, y no por parte de supuestos delincuentes, sino de los políticos que gobiernan”, dijo.
Un régimen que controla todo, según la oposición
Šoškić denunció que el partido en el poder controla los medios de comunicación, incluso los digitales, y en gran medida la judicatura, la fiscalía y los tribunales. “Llevan años erosionando cualquier rastro de elecciones libres. El voto se hace con amenazas, sobornos y presiones”, afirmó.
Contó el caso de un hombre que le confesó que él y su familia debían votar al partido gobernante o su jefe no podría optar a contratos públicos. Si trabajás en el sector público, te obligan a ir a un mitin del oficialismo, y si no, te echan, agregó.
La tragedia de Novi Sad, chispa de la furia popular
La rabia social estalló con la caída de la marquesina de la estación de Novi Sad, que mató a 16 ciudadanos. Esa estación seguía siendo legalmente una obra, aunque los políticos la inauguraron dos veces ante las cámaras, denunció Šoškić.
El proyecto, estimado en unos 330 millones de euros con financiación de la Unión Europea, optó por una fuente no europea y menos transparente, y terminó costando 1.200 millones de euros. Casi dos años después, nadie ha sido procesado ni condenado.
Una campaña “completamente injusta”
Šoškić describió la campaña como completamente injusta. Dijo que Vučić se apropió de parte del principal parque del centro de Belgrado y lo valló con condenados sacados de la prisión, que están por encima de la ley. Un policía no puede entrar ahí, y esto dura desde hace más de un año, afirmó.
“Cualquier cosa que digo es atacada en los medios del régimen con acusaciones horribles: que soy un ladrón, un deshonesto. Nunca he sido miembro de un partido, solo quería ejercer mi derecho a opinar sobre la macroeconomía”, relató.
El candidato sostuvo que las protestas estudiantiles fueron siempre pacíficas y que la única fuente de violencia es el partido en el poder. Dijo además que hay gente que fue arrestada y agredida, y que el oficialismo tiene una cantidad extraordinaria de dinero y ha cubierto todos los medios con propaganda. “Pero la gente ya no se lo cree. Es horrible ver esto en la Europa de hoy”, agregó.
¿Quién está detrás del movimiento estudiantil?
El Gobierno serbio repite que la protesta estudiantil fue orquestada desde el exterior. Šoškić lo rechazó de plano y comparó ese argumento con el de los bolcheviques en la Unión Soviética, que decían que todo era una amenaza exterior.
“Es una manipulación básica. El movimiento estudiantil no es revolucionario. Solo queremos una democracia normal, que nadie esté por encima de la ley y que las instituciones funcionen”, respondió.
Sobre la injerencia extranjera, fue claro: ningún actor internacional se ha entrometido en estas elecciones, salvo uno del Este que apoya a los que están en el poder.
¿Pueden ganar los estudiantes?
Šoškić no tiene dudas: absolutamente. Aunque estén amañadas, las elecciones son una forma de expresar legitimidad, argumentó.
Recordó que en la protesta del 15 de marzo participaron más de 500.000 personas, la mayor concentración de la historia del país, a pesar de que el poder cortó los trenes y autobuses hacia Belgrado. Él fue a todas las protestas de los últimos 30 años, desde las de Slobodan Milošević, y esa fue incomparablemente mayor.
“El Gobierno organizó sus mítines, con dietas, transporte y comida gratis, y reunió diez o quince veces menos gente. Incluso en estas elecciones fraudulentas perderán, porque los serbios están hartos”, sentenció.
La Lista de los Estudiantes cerró su campaña con un acto en la plaza Slavija, según European Western Balkans. No es un partido político formal y fue descrita como un experimento político inusual.
Qué harían si ganan
El plan gira en torno a desbloquear las instituciones, lo que exige cambiar a algunas de las personas que las bloquean. Deben funcionar según la Constitución y no estar bajo el control de un solo partido, explicó Šoškić.
También quieren aplicar leyes que existen y no se cumplen, como la del origen de los activos: hay que poder demostrar que lo que se posee procede de fuentes legítimas. Nadie la aplicó porque sería perjudicial para la actual estructura política, dijo.
El economista denunció además que los canales N1 y Nova S, el último reducto relativamente libre, fueron comprados a un precio irreal, probablemente pagado de forma indirecta por el poder. Y advirtió que hay rumores de que cortarán internet para frenar las redes sociales.
La posición sobre Rusia, la UE y Kosovo
Šoškić fue contundente al comparar épocas: en los años 90, con Milošević, había más libertad que hoy. Lo digo porque viví ambas épocas, afirmó.
Sobre el objetivo central del movimiento, fue claro: es interno, salvar la república, la democracia, la Constitución y las instituciones. Serbia debe respetar el derecho internacional y los tratados que firmó, sostuvo.
Al reforzar las instituciones, dijo, el país se acercará a lo que exige el acervo comunitario para entrar en la UE. La adhesión es una calle de doble sentido: hay que ver si la UE está lista para aceptar a un país como Serbia. Cuando llegue el momento, habrá un referéndum.
Sobre Kosovo, recordó que según la Constitución de Serbia es parte del país, y también según la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada bajo el capítulo VII y por tanto obligatoria. Lo que defienden los estudiantes es la legalidad, la paz y la no violencia, cerró.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo son las elecciones en Serbia?
Este domingo 25 de octubre de 2026, de forma anticipada. Originalmente estaban programadas para diciembre de 2027 y fueron adelantadas por el presidente Aleksandar Vučić.
¿Quién es Dejan Šoškić?
Es un economista, profesor de la Universidad de Belgrado y exgobernador del Banco Nacional de Serbia. Es candidato de la Lista de los Estudiantes y nunca fue miembro de un partido político.
¿Qué es la Lista de los Estudiantes?
Es una candidatura impulsada por los estudiantes que llevan casi dos años protestando contra el régimen de Vučić. No es un partido formal y reúne a 250 candidatos, de los cuales unos 140 son licenciados sin trayectoria política previa.
¿Qué pasó en Novi Sad?
Se cayó la marquesina de la estación de tren y murieron 16 personas. El proyecto pasó de 330 millones de euros estimados a 1.200 millones, y casi dos años después nadie fue procesado ni condenado.
