El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, perdió los nervios este 21 de octubre y trató de “tonta” y “estúpida” a dos periodistas de CNN y ABC News que le preguntaron por su acuerdo con Rusia en plena campaña para las elecciones legislativas de noviembre, según informó eldiario.es.
Solo faltan unos días para las legislativas de mitad de mandato y el clima no acompaña al republicano: las encuestas anticipan una derrota de su partido, con un presidente en mínimos de popularidad y unos precios del combustible disparados por su guerra en Irán.
Por qué Trump se enfureció con las periodistas
La ira estalló cuando una periodista de CNN le preguntó si había dado algo a cambio a Rusia. Trump había dejado en un cajón las sanciones aprobadas el 18 de septiembre y llegó a un acuerdo para abrir los mercados al gasóleo ruso, un espaldarazo al Kremlin frente a Ucrania que le cuesta caro explicar.
“No sabe de lo que habla. Tiene un coeficiente intelectual bajo. Es tonta, y trabaja para la CNN”, respondió el presidente, defendiendo que imponer sanciones en medio de una negociación habría arruinado el trato para liberar a Stephen Hubbard, un hombre capturado por Rusia cuando servía en el Ejército ucraniano.
Cuando la periodista de ABC News insistió con el tema de las sanciones, Trump volvió a la carga: “¿Es usted estúpida? Su cadena es la peor de todas”.
Una historia de insultos a mujeres periodistas
Este no es un episodio aislado. En noviembre de 2025, Trump le dijo “cállate, cerdita” a la periodista de Bloomberg Catherine Lucey cuando le preguntó, en el Air Force One, por el depredador sexual Jeffrey Epstein.
En mayo llamó “tonta” a Akayla Gardner, de MS NOW, después de que le preguntara por el sobrecoste de las obras de su salón de gala del Ala Este de la Casa Blanca.
Y todo esto ocurre en medio de su pulso por impedir el acceso a la Casa Blanca a los periodistas de CNN, MS NOW y Politico, una medida que un juez federal ha bloqueado cautelarmente.
Para quienes creemos en el trabajo serio de la prensa y en el respeto a las mujeres que lo ejercen, la escena de este martes es una vergüenza más del trumpismo: insultar a quien pregunta no es fuerza, es debilidad.
