Si pensabas que lo habías visto todo en las fiestas de San Fermín, agarrate. Este año el famoso 'txupinazo' de Pamplona no solo fue cohetes y pañuelos rojos. Un grupo llamado Euskal Herriko Kontseilu Sozialista (EHKS), que ya había dado de qué hablar el año pasado por boicotear la Vuelta a España, aprovechó la transmisión en vivo de RTVE para desplegar pancartas con el mensaje 'Destroy Israel' y una bandera de Israel tachada. Y todo esto, frente a millones de personas que veían el evento por televisión y plataformas digitales.
EHKS no es cualquier grupito. Es una escisión de EH Bildu, pero más radical. Se consideran el ala crítica de la izquierda abertzale y piensan que Bildu se ha vuelto demasiado blando. Entre sus filas están grupos juveniles como Gazte Koordinadora Sozialista (GKS), el ala feminista Itaia-Emakumeon Antolakunde Sozialista y la red obrera Erraki Langile Kontrolpeko Espazioen Babes Sarea (ERRAKI). Desde 2023, todos estos se unieron bajo el paraguas de EHKS, un movimiento independentista y marxista que no para de crecer.
¿Quiénes son y por qué actúan así?
Este grupo no es nuevo en los altercados. Aunque su teoría no defiende volver a los atentados, han tenido varios enfrentamientos con la policía y hasta peleas a puñetazos con miembros de Bildu en una herriko taberna de Hernani en 2022. La bronca fue porque el gobierno local, controlado por Bildu, les negó una caseta festiva por ser disidentes. Así de caliente está la cosa entre ellos.
Pero lo que realmente los puso en el mapa fueron las protestas durante la Vuelta a España de 2025. Todo empezó el 27 de agosto en Figueras, cuando cortaron la quinta etapa de la carrera. La razón: la participación del equipo ciclista Israel-Premier Tech. Las protestas se extendieron hasta el 14 de septiembre, con una manifestación masiva en Madrid que casi suspende la competencia. Al final, la organización tuvo que recortar el recorrido y hasta el equipo ciclista decidió sacar el nombre de Israel de sus maillots para calmar las aguas.
Un mensaje que cruza fronteras
EHKS no está solo. Tiene contactos con otros grupos similares en España, como Horitzó Socialista en Cataluña, Baleares y Valencia, y Creba Socialista en Galicia. Todos bajo la lupa de las fuerzas de seguridad. Y ahora, con su acción en San Fermín, dejaron claro que no se van a callar. Su reclamo es directo: la eliminación del Estado de Israel.
Desde Hoy en Asunción, sabemos que estas cosas pueden sonar lejanas, pero nos importa porque reflejan cómo las luchas populares y las desigualdades se expresan en todo el mundo. Acá, como en Paraguay, siempre estamos del lado de quienes alzan la voz contra la injusticia, aunque a veces los métodos sean polémicos. Lo que está claro es que EHKS no va a desaparecer, y su mensaje, para bien o para mal, ya dio la vuelta al mundo.