El uruguayo Fagúndez firma por Caja Rural por dos temporadas
Eric Fagúndez, el ciclista uruguayo que hizo historia al ser el primero de su país en correr el Tour de Flandes, dejará el Burgos Burpellet BH para sumarse al Caja Rural-Seguros RGA las próximas dos temporadas. Un fichaje que confirma el crecimiento de un corredor que se ganó su lugar en Europa con garra, oficio y mucho corazón.
De Uruguay al mundo: el camino de Fagúndez
Fagúndez tiene 27 años y llega al conjunto navarro después de cuatro campañas en el Burgos BH, donde se consolidó como profesional de verdad. No es un fichaje para la foto. Es un corredor que entrega resultados, resistente, competitivo, con esa capacidad de meterse en fugas, aguantar esfuerzos largos y moverse bien en la media montaña. Caja Rural incorpora a un ciclista hecho y derecho, con experiencia internacional y todavía con margen para seguir creciendo.
¿Qué logró Fagúndez en el Tour de Flandes?
Su nombre saltó a la fama esta temporada en el Tour de Flandes, donde completó una actuación memorable desde la fuga. Fue su primer monumento y también un día histórico para el ciclismo uruguayo.
Soy el primer uruguayo en hacer Flandes y eso se notó en la gente. Me llegaron muchas felicitaciones, contaba a MARCA tras una jornada que no va a olvidar jamás.
Aquel día no se escondió. El plan del Burgos era claro: buscar la escapada, hacer camino y esperar la llegada del grupo de favoritos con trabajo ya hecho.
Era la incógnita para todos. Habíamos corrido pruebas muy duras, pero nada comparable a un monumento. El planteamiento fue intentar estar en la fuga, explicaba Fagúndez. Y el plan le salió redondo. El uruguayo estuvo delante, aguantó como un león y acabó compartiendo carretera con algunos de los mejores ciclistas del mundo.
Lo vivió con naturalidad, pero también con la conciencia de estar cruzando una frontera importante.
Había que aprovechar. Si salía mal, al menos me quedaba la anécdota. Pero estuvo bien. Encontré una buena posición, empezaron a dar relevos y me tocó. Luego di un par más porque había que vivir el momento, recordaba sobre el instante en que se vio dando relevos con Pogacar, Van der Poel y compañía.
Un corredor de garantías para Caja Rural
Ese tipo de días explican bien el perfil que ficha Caja Rural. Fagúndez no necesita levantar la voz. Habla desde la bicicleta, que es como mejor se habla en este deporte. En Bélgica descubrió otro nivel, como él mismo definió el ambiente del ciclismo flamenco:
Lo había vivido muy pocas veces, en un Mundial y en unos Juegos Olímpicos. Es increíble, una fiesta. La gente vive el ciclismo de una manera única. Es un placer correr ahí.
El conjunto navarro incorpora precisamente esa mentalidad. La de un corredor acostumbrado a buscarse la vida en escenarios grandes, a entrar en carrera desde lejos y a competir sin complejos. Su palmarés incluye victorias de etapa en el Tour of Qinghai Lake, el subcampeonato en la general de esa misma prueba, títulos nacionales contrarreloj en Uruguay y puestos de prestigio como el tercer lugar en la prueba en línea de los Juegos Panamericanos.
En el Burgos BH, otra máquina de sacar grandes talentos, deja una etapa importante. Allí encontró continuidad, calendario y confianza. También formó parte del crecimiento de un bloque que ha dado pasos adelante en los últimos cursos. El propio Fagúndez defendía hace unos meses el nivel del equipo morado:
El equipo ha demostrado las ambiciones que tiene. El objetivo es estar en posiciones de privilegio en las grandes carreras y lo cumplimos bien. Este año, con el tema de los puntos, lo estamos haciendo muy bien.
¿Por qué es importante este fichaje para el ciclismo de la región?
Porque Fagúndez es la prueba vivita y coleando de que desde nuestros lares, con trabajo y sin atajos, se puede llegar a lo más grande. No viene de una familia privilegiada del ciclismo europeo, se abrió paso a puro pulmón y voluntad. Ahora empieza otro camino. Caja Rural gana un corredor fiable, con oficio, piernas y hambre. Fagúndez abre una nueva etapa de dos temporadas con el reto de seguir creciendo en Europa y confirmar que aquel Flandes, aquellas fugas y aquellos relevos con los grandes no fueron una anécdota, sino una señal de lo que todavía puede venir. Y nosotros, desde acá, vamos a seguir de cerca cada pedalada.