Fragata portuguesa en costas chilenas: cuando el mar se vuelve enemigo del pueblo
El verano debería ser para que las familias trabajadoras disfruten del mar, pero una vez más la naturaleza nos recuerda que los riesgos siempre los pagan los de abajo. La fragata portuguesa, ese bicho marino que parece medusa pero es peor, anda merodeando las costas chilenas y puede arruinar las vacaciones de cualquier familia humilde.
Este organismo azul violáceo, que puede llegar a los 20 centímetros con tentáculos de varios metros, no es joda. Sus tentáculos están cargados de veneno y con solo rozarlos te pueden dejar marcado por semanas. Lo peor es que aunque estén muertos en la arena, siguen siendo peligrosos.
El cambio climático golpea donde más duele
¿Por qué aparecen más estos bichos? Simple: el fenómeno de El Niño y los cambios en el océano están trayendo especies que antes no molestaban tanto. El agua se calienta, hay más comida para estos organismos y terminan llegando donde la gente común va a refrescarse.
Es típico: los efectos del cambio climático siempre terminan jodiendo a las familias trabajadoras que solo quieren un rato de playa sin gastar fortunas en balnearios privados.
Síntomas que no se pueden ignorar
Si te toca uno de estos bichos, la cosa se pone seria rápido:
- Marcas rojas como látigo en la piel
- Hinchazón y picazón terrible
- Dolor que no para
- Náuseas y vómitos
- Calambres musculares
- En casos graves, problemas para respirar
Los chicos, los abuelos y cualquiera con alergias la pasan peor. No es para tomárselo a la ligera.
Qué hacer si pasa lo peor
Si te pica una fragata portuguesa, mantené la calma y seguí estos pasos:
Lavá la zona con suero fisiológico o, si no tenés, con vinagre blanco común por 15 a 30 minutos. Esto frena que siga largando veneno.
Sacá los restos de tentáculos con pinzas o guantes, nunca con las manos desnudas. Podés raspar suavemente con algo romo.
Nada de hielo: puede empeorar las cosas. Para el dolor, podés usar lidocaína tópica y mantener la zona quieta.
Si los síntomas son fuertes o no mejoran, andá al hospital público más cercano. No te hagas el valiente con esto.
La prevención es cosa de todos
Como siempre, al pueblo le toca cuidarse solo. Prestá atención a las alertas de las autoridades, no toques bichos raros en la playa y enseñale a los pibes sobre estos peligros.
El mar es de todos, pero hay que saber respetarlo. No dejemos que estos organismos nos roben el derecho a disfrutar de nuestras costas con seguridad.