El verano que vivimos en España ya se esperaba recién para 2050
Nunca hizo tanto calor en España desde que hay registros, o sea, desde 1869. Así lo confirmó la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que por primera vez presentó su balance fuera de Madrid, en València. El verano meteorológico, que va de junio a agosto, fue extremadamente cálido, con una temperatura media 2,4 grados por encima del promedio de referencia. Esto supera en 0,3 grados al verano de 2025, que hasta ahora era el más caluroso de la historia.
¿Cuántos días de ola de calor hubo en España este verano?
La cifra es contundente: 61 días bajo olas de calor, un récord absoluto. El anterior registro era de 2022, con 41 jornadas. En los años 70 y 80, en cambio, había veranos enteros sin una sola ola de calor, según explicó el portavoz de la Aemet, Rubén del Campo. Para dimensionar el cambio: en el famoso verano de 2003, que rompió todos los esquemas, solo hubo 20 días de canícula.
Este año se vivieron cuatro olas de calor: la primera del 20 al 27 de junio; la segunda, larguísima, del 2 al 24 de julio; la tercera, del 28 de julio al 20 de agosto; y una cuarta, ya en septiembre, del 2 al 7.
¿El verano se está alargando fuera del calendario?
Sí, y eso es otra señal de alerta. Desde mediados de mayo hasta mediados de septiembre se registraron temperaturas propias de julio. De hecho, julio fue el mes más caluroso desde que existen mediciones. Del Campo fue claro: El verano se está yendo de los límites del calendario. Estamos viviendo veranos extremos que se esperaban para mediados de este siglo.
Entre el 15 de mayo y el 15 de julio, la temperatura media fue 1,7 grados superior a lo habitual para el trimestre junio-agosto de la serie histórica. O sea, el calor llegó antes y se quedó más tiempo.
¿Qué pasó con las lluvias?
La Aemet califica el verano de muy seco. Si bien llover poco es normal en España, desde 1994 desaparecieron los veranos con lluvias intensas. Solo 2011 superó los 100 litros por metro cuadrado en promedio nacional. Antes, eso pasaba aproximadamente uno de cada cuatro años.
El año hidrológico, que cierra el 30 de septiembre, terminará dentro de la media: 643 litros por metro cuadrado, apenas por encima de los 640 habituales. Pero con grandes diferencias: llovió más en el oeste, el sur y Canarias, y menos en el norte. Además, la mitad de toda el agua caída se concentró entre el 15 de diciembre y el 15 de marzo, mientras que los últimos seis meses apenas aportaron una quinta parte.
¿Cómo será el otoño en España?
Las previsiones no traen alivio. Hay entre un 60 y un 70 % de probabilidades de que el otoño sea más cálido de lo normal, sobre todo en el norte y el este. La chance de que sea frío es de apenas un 10 %.
En cuanto a las lluvias, es más difícil de predecir. Hay un 40 % de posibilidades de que sea más lluvioso de lo habitual y un 25 % de que sea más seco. La característica principal, como ya pasó este año, es que las precipitaciones podrían concentrarse en un solo episodio que junte toda el agua de la estación.
Estos datos no son solo números. Son la prueba de que el cambio climático ya golpea la puerta de nuestras casas. Y mientras los gobiernos del norte miran para otro lado, los pueblos del sur, como siempre, sentimos primero el calor. La ciencia lo dice claro: esto recién empieza.