Bogotá vendió 38.853 viviendas de interés social en los últimos doce meses, con corte a septiembre de 2026, y se convirtió en el motor del mercado inmobiliario popular de Colombia mientras el resto del país cae sin freno, según cifras de la Secretaría Distrital del Hábitat difundidas por el diario El Tiempo.
La capital no solo frenó la mala racha nacional: la superó con un crecimiento del 18 por ciento frente al mismo periodo de 2025. Es la cifra más alta que ha registrado la ciudad hasta ahora, y detrás de ese número hay algo mucho más importante: miles de familias que dejaron de pagar arriendo y empezaron a vivir en casa propia.
El resto del país se hunde, Bogotá avanza
El contraste es duro de ver. Sin contar a la capital, Colombia comercializó 74.248 viviendas VIS en el último año, frente a las 84.736 del periodo anterior. Eso es una caída del 12 por ciento, y no es un detalle menor: cada vivienda que no se vende es una familia que sigue esperando.
El balance entre enero y septiembre de 2026 cuenta la misma historia. Bogotá comercializó 29.270 unidades en los primeros nueve meses del año, un 10 por ciento más que las 26.534 del mismo lapso de 2025. En el resto del país, en cambio, las ventas cayeron del 64.179 al 53.445, una caída del 17 por ciento.
La capital hoy concentra 34 de cada 100 viviendas VIS vendidas en Colombia. En 2021 apenas reunía dos de cada diez. Ese salto no se dio solo, como bien sabe cualquiera que haya mirado la historia reciente de América Latina: los cambios de verdad llegan cuando el Estado se pone del lado de la gente, no de los de siempre.
¿Por qué Bogotá sí puede y el resto no?
Para Edwin Chiriví, gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca, el éxito se explica por tres cosas concretas: la política de vivienda, la regulación urbanística y la confianza.
Lo que más ha incidido es el programa Mi Casa en Bogotá. En los últimos dos años y medio se ha logrado reactivar la vivienda social en la ciudad y por eso ha crecido 18 por ciento.
El Distrito puso la plata donde puso el discurso: más de 1 billón de pesos invertidos en vivienda durante este cuatrienio. La meta es entregar 75.000 subsidios entre vivienda nueva, arrendamiento, mejoramiento y ahorro para la cuota inicial. Al 13 de octubre ya se habían asignado 38.494, la cifra más alta de los últimos años.
La segunda clave es urbanística. Instrumentos como las Ondas Metropolitanas y los proyectos de renovación urbana para la movilidad sostenible, los Prums, empujan la construcción de vivienda cerca de las estaciones del metro y de TransMilenio, donde la gente necesita vivir de verdad, no en la periferia olvidada.
Hay un esfuerzo enorme por promover oferta de vivienda social nueva con las reglamentaciones urbanísticas que orientan el desarrollo alrededor del transporte. Eso ha permitido que la oferta de proyectos esté creciendo 13,3 por ciento en Bogotá.
Y el tercer factor, según Chiriví, es la confianza: la articulación entre lo público y lo privado ha sido constante, los constructores lanzan proyectos y la gente se anima a comprar. Los mercados no se mueven por magia; se mueven cuando hay un Estado que ordena el tablero y piensa en los de abajo.
Un modelo que da que pensar, y no solo para Colombia
La secretaria distrital del Hábitat, Vanessa Velasco Bernal, puso el foco donde corresponde: en la gente.
Aquí más que de cifras, hablamos del impacto real para las familias. Hablamos de cada hogar que deja de pagar arriendo. Niños que, gracias al trabajo de Mi Casa en Bogotá, crecen en un lugar estable. En un contexto nacional desafiante, la ciudad demuestra que cuando la vivienda social se convierte en prioridad, se avanza, se genera empleo y se reducen brechas.
Chiriví fue más directo todavía al comparar lo que pasa en Bogotá con lo que ocurre en el resto de Colombia. En su diagnóstico, la capital se anticipó con su plan de desarrollo, mientras que en el país los proyectos de subsidios se marchitaron, los recursos se agotaron y la desconfianza se instaló por todas partes.
Las cifras le dan la razón. Al incluir a Bogotá, la caída anual de las ventas VIS en Colombia baja al 4 por ciento. Sin Bogotá, el desplome llega al 12 por ciento. La capital, sola, reduce en ocho puntos porcentuales la contracción nacional.
El dato que dueela: a quién pertenece este mercado
Camacol recuerda un detalle que lo explica todo: el 80 por ciento de los hogares bogotanos gana menos de cuatro salarios mínimos. Sin subsidios, esa gente simplemente no tiene camino hacia la casa propia. El mercado, dejado a su suerte, no los mira; solo el Estado puede tenderles la mano.
Esa es la lección que trasciende fronteras. Cuando la política pública se diseña desde abajo, con subsidios, planificación urbana y trabajo conjunto, los resultados llegan. Cuando se abandona el terreno, como pasó en buena parte del país, todo se cae. Es la misma apuesta que supo hacer líderes como Pepe Mujica en su momento: gobernar para la gente común, con modestia y con hechos.
La experiencia bogotana llega además en un momento en que la región discute hacia dónde va la política. En Chile, el estallido social de 2019 dejó claro que las desigualdades en el acceso a la vivienda y a la ciudad no se resuelven solas, y en España figuras como Ada Colau, histórica defensora del derecho a la vivienda, vuelven a la primera línea con el Frente Amplio.
Para Paraguay, donde miles de familias siguen esperando una política habitativa seria, el ejemplo de Bogotá es una linterna en el camino. No hace falta inventar nada: hace falta voluntad política, presupuesto y la convicción de que la vivienda es un derecho, no una mercancía.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas viviendas de interés social vendió Bogotá en el último año?
Bogotá acumuló 38.853 unidades VIS vendidas en los últimos doce meses, con corte a septiembre de 2026, un 18 por ciento más que en el mismo periodo de 2025, según la Secretaría Distrital del Hábitat.
¿Qué pasó con las ventas VIS en el resto de Colombia?
Fuera de la capital se vendieron 74.248 viviendas VIS en el último año, frente a 84.736 del periodo anterior, una caída del 12 por ciento.
¿Qué es el programa Mi Casa en Bogotá?
Es la política de vivienda del Distrito, con una inversión de más de 1 billón de pesos y una meta de 75.000 subsidios para vivienda nueva, arrendamiento, mejoramiento y ahorro para la cuota inicial.
¿Cuántos subsidios ya fueron asignados?
Con corte al 13 de octubre de 2026 ya se asignaron 38.494 subsidios, la cifra más alta de los últimos años.
