Este 18 de octubre de 2026 se cumplen siete años del estallido social de Chile, la jornada en que el Metro de Santiago dejó de funcionar, las micros pararon y las calles se llenaron de gente cansada. Aquel viernes de 2019 marcó el fin de un modelo que muchos chilenos ya no soportaban, y según un balance publicado por el diario LA TERCERA, muy pocas cosas parecen haber cambiado desde entonces.
La crónica, firmada con el título de amargo aniversario, repasa lo que fue aquella tarde y lo que vino después: tanquetas militares en plaza Italia, un presidente que le declaró la guerra a un enemigo sin rostro, un estudiante con la cuenca de los ojos ensangrentada y una marcha de un millón de personas pidiendo el fin de los abusos. Fueron días de muertos, heridos, mea culpas y acusaciones cruzadas que dejaron al país transformado para siempre.
Qué pasó el 18 de octubre de 2019 en Chile
La tarde de aquel viernes el transporte colapsó en Santiago. Primero fueron protestas espontáneas dentro del Metro, luego vandalismos y, durante horas, el gobierno fue según describe LA TERCERA, un vacío, una ausencia. Mientras el centro ardía, la televisión mostraba la imagen de un mandatario comiendo en un restorán de Vitacura, y cámaras de seguridad que registraban estaciones del Metro incendiándose una tras otra.
En total fueron atacadas 25 estaciones del Metro. Hasta hoy, señala el medio chileno, sigue siendo una incógnita quiénes las incendiaron y cómo se hicieron las cosas, una muestra de las graves deficiencias de la inteligencia policial y militar chilena.
El informe de la ONU y las teorías que nunca tuvieron pruebas
La mañana del viernes 13 de diciembre de 2019 se dio a conocer el informe de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que documentó los abusos cometidos por agentes del Estado durante la crisis. Parte del oficialismo de entonces habló de un complot internacional, de infiltrados bolivarianos y hasta de redes de k-pop para explicar las revueltas.
Nunca se exhibieron pruebas de que tales cosas existieran, aunque las conjeturas se difundían como hechos, recuerda el columnista de LA TERCERA, quien además escuchó una teoría sobre una organización surgida del campus Juan Gómez Millas de alcances jamás vistos.
La mujer que cuidaba autos por cincuenta mil pesos
Entre toda la cobertura de aquellos días, la nota de TVN sobre dos mujeres de mediana edad de Puente Alto quedó grabada en la memoria. Estaban sentadas junto a un gran contenedor de basura, en medio de un sitio eriazo donde una turba había saqueado y quemado los únicos supermercados de la población.
La periodista explicaba que durante años los vecinos no contaban con grandes comercios, ni cajeros automáticos, ni centros de pago, ni comisarías. Que la llegada de esos supermercados les cambió la vida. Después de la noche del 18 de octubre no quedó nada.
Una de las mujeres contó que trabajaba en uno de esos supermercados cuidando autos, y que gracias a eso tenía ingresos. Le preguntaron cuánto ganaba al mes. Cincuenta mil pesos, respondió.
Esa cifra, en el país que se presentaba al mundo como un caso exitoso de desarrollo, resumió mejor que cualquier discurso la desigualdad estructural que motivó el estallido. Cuando la gente salió a la calle, no salió por moda ni por consignas importadas, salió porque llegar a fin de mes era un milagro.
Dos procesos constituyentes fracasados y el giro a la ultraderecha
Siete años después, el balance duele. Chile vivió dos procesos constituyentes que fracasaron, un gobierno encabezado por una nueva izquierda que prometió grandes cambios y que acabó entregándole la banda presidencial a un líder de la ultraderecha cuya principal política ha sido recortar fondos y eliminar regulaciones a los privados, según detalla LA TERCERA.
Las palabras desigualdad, empatía y dignidad fueron desplazadas por orden y seguridad. Las consignas sobre los abusos al consumidor y las pensiones de hambre, las mismas que dieron origen al movimiento No + AFP, fueron reemplazadas por el discurso de la crisis migratoria y la criminalidad.
Los números acompañan el retroceso. En octubre de 2019 Chile crecía al 3,4 por ciento y el desempleo era del 7 por ciento. Hoy el crecimiento de los últimos meses es negativo, recesivo, y la desocupación llegó al 9,6 por ciento.
Las AFP acumulan pérdidas de más de 7 mil millones de dólares
Esta misma semana se conoció que las AFP chilenas acumulan pérdidas por más de 7 mil millones de dólares, por una operación riesgosa que terminó afectando al fondo más conservador, con una rentabilidad negativa de 10,4 por ciento. Los perjudicados, advierte el medio chileno, serán los futuros pensionados.
Es decir, el mismo sistema que motivó las marchas de 2019 sigue golpeando los bolsillos de la gente común, mientras los discursos de orden ocupan el lugar que antes tenían las promesas de cambio.
La historia se repite en Puente Alto
Mientras se escribía la columna en Santiago, ocurrieron dos cosas que muestran el momento político chileno. Los líderes de una oposición anémica de ideas se reunieron el jueves en Ñuñoa para trabajar juntos y recuperar la confianza de la ciudadanía.
Y la madrugada del viernes, una turba ingresó a un Cesfam de Puente Alto, vandalizó el edificio y atemorizó a los funcionarios, en represalia por un proceso de desalojo de viviendas. Todo ocurrió cerca del mismo barrio donde otra turba quemó los supermercados durante el estallido, el mismo vecindario donde aquella mujer cuidaba autos por cincuenta mil pesos al mes.
Siete años después, la rueda giró y volvió al mismo lugar. Hubo muertos, hubo marchas, hubo un pacto en el que la derecha entregó la Constitución del 80 y se acordó un calendario para un nuevo comienzo. Pero el nuevo comienzo no llegó. Llegó el hambre de siempre y una violencia que encuentra terreno fértil donde el Estado nunca llegó con servicios, con trabajo digno ni con esperanza.
Porque al final, la lección de Puente Alto es la misma de 2019 y la de hoy: donde no hay justicia social, tarde o temprano el descontento estalla. Y ningún discurso de orden, ninguna represión dura, ninguna promesa de seguridad puede reemplazar un sueldo decente, una pensión digna y un barrio con futuro.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se cumplen siete años del estallido social de Chile?
El 18 de octubre de 2026, ya que el estallido comenzó el viernes 18 de octubre de 2019, cuando el Metro de Santiago dejó de funcionar y las calles se llenaron de protestas.
¿Cuántas estaciones del Metro fueron atacadas en 2019?
Fueron incendiadas 25 estaciones del Metro de Santiago, y hasta hoy sigue siendo una incógnita quiénes fueron los responsables, según recordó LA TERCERA.
¿Qué dice el informe de la ONU sobre el estallido social?
El informe de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, publicado el 13 de diciembre de 2019, documentó los abusos cometidos por agentes del Estado durante la crisis.
¿Cuánto perdieron las AFP chilenas?
Las AFP acumulan pérdidas por más de 7 mil millones de dólares por una operación riesgosa, con una rentabilidad negativa de 10,4 por ciento en el fondo más conservador, lo que afectará a los futuros pensionados.
