Barcelona colapsa: esperan 3 años para un juicio civil
La Audiencia Provincial de Barcelona está al borde del quiebre. Sus secciones civiles tienen tantos expedientes acumulados que hoy, si alguien presenta un recurso, tiene que esperar más de tres años para que le señalen fecha de juicio. Antonio Recio, presidente de la Audiencia, lo dijo claro: las secciones civiles están absolutamente superadas y hacen falta unos 50 magistrados más, es decir, doblar el número actual, para poder dar abasto.
¿Por qué está colapsada la Audiencia de Barcelona?
Los números hablan solos y son una bofetada. Hace 10 años, las 11 secciones civiles ingresaban unos 10.000 asuntos al año. En 2025, recibieron 27.869. Casi el triple. Y la cosa no para de crecer.
El Ministerio de Justicia y el Consejo General del Poder Judicial fijaron en 2018 que cada juez debería atender unos 200 asuntos de media al año. La realidad es otra bien distinta: cada magistrado está resolviendo 330 asuntos, un 50% más de lo que debería, del total de 556 que le llegan. O sea, trabajan mucho más de lo humanamente posible y aun así no alcanza.
A cierre de 2025, la Audiencia acumulaba 40.135 asuntos pendientes. Y si las proyecciones no fallan, el año que viene la cifra superará los 50.000 recursos en trámite. Para colmo, Recio explicó que solo para poder resolver lo que ya está acumulado haría falta que en los próximos tres años no entrase ningún recurso más. Una utopía, viniendo de un sistema que el año pasado recibió casi 28.000.
¿Qué propone la Audiencia para salir del pozo?
Recio no se queda cruzado de brazos. En la presentación de la memoria del año 2025, explicó que han logrado incrementar la resolución en 4.000 asuntos en los últimos cuatro años. Pero eso no alcanza ni de lejos. Hacen falta refuerzos, y el Ministerio de Justicia se los ha denegado sistemáticamente, aduciendo que no hay plata.
Es una medida que evidentemente resulta bienvenida, pero absolutamente insuficiente.
Así calificó Recio el Proyecto de Real Decreto para crear nuevas unidades judiciales, de las cuales solo 8 irían a las secciones civiles de Barcelona. Un parche para un agujero que necesita costuras de verdad.
Las propuestas de los presidentes de las Audiencias Provinciales, reunidos hace dos semanas en Ávila, pasan por poder rechazar de plano los recursos de apelación sin fundamentos, elevar de 3.000 a 6.000 euros el límite para recurrir en apelación las sentencias de juicios verbales, y establecer requisitos de forma para reducir la extensión de los recursos.
La tercera vía, que Recio considera la única que puede ayudar de verdad, es la implementación de los Medios Adecuados de Solución de Controversias por la Ley Orgánica 1/2025 de Eficiencia Judicial, que obliga a las partes a intentar una negociación previa antes de ir a litigio.
¿Qué pasa con las secciones penales?
En lo penal, la situación es un poco menos dramática pero igual preocupante. Los asuntos ingresados bajaron levemente, de 24.847 en 2024 a 24.562 en 2025, pero siguen siendo un 23,7% superiores a lo que se considera óptimo. Los señalamientos de juicios acumulan unos 6 meses de retraso, aunque las causas con preso tienen preferencia y no suelen pasar de los 2 meses.
Con la entrada en vigor de la Ley de Eficiencia Judicial, las secciones de Violencia sobre la Mujer tuvieron que asumir las agresiones sexuales, lo que significó un incremento muy relevante en la carga de trabajo. Por eso, el Proyecto de Real Decreto contempla crear 3 plazas más en las secciones 8, 9 y 10, y una nueva sección 23 especializada en Violencia sobre la Mujer.
¿Y los juzgados de primera instancia?
No todo son malas noticias. En los Juzgados de Primera Instancia de la provincia de Barcelona, sin contar el Partido Judicial de Barcelona, en 2025 ingresaron 95.324 asuntos y se resolvieron 101.234, lo que permitió reducir los asuntos en trámite de 61.540 a 56.571.
Los órganos de familia están en una situación realmente buena, según Recio. En los Juzgados de Violencia sobre la Mujer, los asuntos civiles tuvieron una pequeña reducción en el ingreso y se incrementó la resolución, mientras que en lo penal el ingreso se mantuvo estable.
Pero ojo, porque estos juzgados asumieron la competencia en agresiones sexuales en octubre de 2025, y para 2026 se espera un aumento muy relevante en materia penal. Se crearon nuevas plazas en Vilanova i la Geltrú, Barcelona, L'Hospitalet de Llobregat y Lleida, pero según Recio, la medida resulta insuficiente.
En los Juzgados de Instrucción hubo un ligero incremento en ingreso, resolución y pendencia. Los Mixtos alcanzaron cierta estabilidad, aunque su situación no es la adecuada y hacen falta más plazas. En los de lo Penal subieron las entradas y bajaron las resoluciones, pasando de 8.673 en 2024 a 8.003 en 2025, porque jueces reforzados fueron trasladados a cubrir otras urgencias. Y en los de lo Social hay cierta estabilidad, pero también necesitarían más plazas.
¿Qué nos enseña este colapso sobre los servicios públicos?
Cuando la justicia se tarda más de tres años en dar una respuesta, no es solo un problema de números. Es un problema de gente, de familias, de trabajadores y trabajadoras que necesitan que el Estado les haga caso. Y cuando el gobierno dice que no hay presupuesto para reforzar los juzgados, lo que en verdad está diciendo es que la justicia para la gente común no es prioridad.
Nosotros en Paraguay conocemos bien lo que es esperar años por una resolución judicial, lo que es ver cómo los que tienen plata aceleran sus causas y los de a pie se quedan esperando. El colapso de Barcelona es un espejo que nos muestra lo que pasa cuando los servicios públicos se dejan morir de hambre. La justicia tardía no es justicia, y eso lo sabemos bien acá en Asunción.