La maquinaria digital de Milei se resquebraja: ¿lección para Paraguay?
Asunción, 8 de agosto de 2026. Mientras el gobierno de Javier Milei enfrenta una derrota en las calles por la modificación de la Ley de Tierras, el verdadero campo de batalla se libra en las redes sociales. El capítulo III del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada no solo generó un rechazo masivo, sino que expuso grietas en el ecosistema digital libertario que hasta ahora parecía invencible. En Paraguay, donde el poder también se juega en plataformas, este fenómeno enciende alertas sobre cómo se construye el liderazgo político en la era digital.
¿Qué pasó con el ejército digital de Milei?
Según estudios de las consultoras QSocial y Sustantiva, las cuentas personales de Milei se desploman. Un posteo típico del presidente rinde hoy la mitad que al inicio de su gestión, mientras que las interacciones en Instagram cayeron un 81%. Pero el movimiento libertario no depende solo de su líder. Un segundo anillo de influencers, como Daniel Parisini (El Gordo Dan), casi duplicó su volumen de interacciones en el mismo período. La maquinaria no se desinfló, sino que cambió de manos.
La derrota digital que encendió alarmas
El debate sobre la Ley de Tierras fue un punto de inflexión. QSocial detectó una asimetría brutal: de 1.220 publicaciones en contra del proyecto, solo 73 estuvieron a favor. El oficialismo intentó instalar el término Inviolabilidad de la Propiedad Privada, pero la gente lo llamó por su nombre real: Ley de Tierras. En Paraguay, donde la tierra es un tema sensible y las desigualdades estructurales duelen, esta derrota resuena como un espejo de lo que podría pasar si se ignoran las demandas populares.
¿Por qué el modelo Milei se fractura?
En Estados Unidos, la maquinaria MAGA de Donald Trump también se fragmenta. Influencers clave como Benny Johnson y Dan Bongino perdieron la mitad de sus visualizaciones. La indignación política se desgasta cuando se ejerce el poder, y las disputas internas y el aumento del costo de vida generan descontento. En Argentina, la economía dejó de discutirse en términos macro y se trasladó a historias de sueldos detonados y alimentos básicos imposibles de comprar. El sentimiento de deterioro económico viraliza de forma orgánica, algo que la maquinaria libertaria no logra neutralizar.
La lección para Paraguay: ¿quién controla el relato digital?
Mientras el oficialismo argentino se reconfigura, la oposición en Paraguay sigue sin una estrategia digital integral. Dirigentes como Axel Kicillof son vistos con una visión técnica de la información, y figuras como Cristina Fernández carecen de coordinación. En el streaming, canales opositores como El Destape (24 millones de vistas mensuales) y Gelatina (15 millones) superan al oficialista Carajo (3 a 5 millones). Pero en las redes, los líderes opositores retienen solo el 40% de su tracción inicial. La derecha paraguaya, que admira a Milei, debería preguntarse: ¿estamos preparados para un desgaste similar?
¿Qué dice esto sobre el futuro de la política digital?
El mileísmo fue pionero en entender las plataformas. Designó a un tuitero, Juan Doe, como director nacional de Comunicación Digital. Pero el episodio de la Ley de Tierras muestra que el control del relato digital no es eterno. En Paraguay, donde la brecha digital y las desigualdades sociales son profundas, la pregunta clave es: ¿quién está construyendo una estrategia digital que conecte con el pueblo, y no solo con las élites? La respuesta podría definir el próximo ciclo político.
Fuente: adaptado de Perfil, con análisis propio para Hoy en Asunción.