Cartero español denuncia: “Compañeros se van dos horas a su casa y vuelven a repartir”
La lucha contra el ausentismo laboral no es solo un tema de oficinas privadas. En España, un cartero con más de 20 años de experiencia en Correos se animó a contar sin filtros lo que pasa adentro. Jorge de Mingo, funcionario de toda la vida, soltó la sopa en pleno debate sobre las bajas médicas en el sector público. Y lo que dijo no dejó indiferente a nadie.
En una entrevista en el programa 'Y Ahora Sonsoles Verano' de Antena 3, De Mingo fue claro: “Estoy a favor de los controles, tanto en la baja como en el horario laboral. Creo que ahí hay incluso más fraude que en el periodo de baja”. El cartero contó que ha visto con sus propios ojos a compañeros que “dos o tres veces al día se van a su casa una hora y luego salen a repartir”. Y encima, algunos volvían a la oficina con parte de la correspondencia sin entregar.
Para De Mingo, la clave está en la tecnología. “Ahora nos están geolocalizando con las furgonetas para poder revertir todo eso”, explicó. Pero antes, esas prácticas eran mucho más difíciles de rastrear. Y no solo habló de horarios. También apuntó contra las bajas médicas: “Se dio de baja una persona en Correos y preguntamos qué le pasaba. Nos dijeron que nada, que solo era una torcedura de muñeca. ¿Una torcedura de muñeca un año entero de baja?”. Además, criticó a la mutua de la empresa: “No tiene ni medios ni conocimientos para ayudarte a rehabilitarte rápido”.
¿Qué dicen los números sobre el ausentismo en España?
Los datos respaldan la preocupación. Según el Informe de Absentismo del primer trimestre de 2025 de Randstad Research, cerca de 1,5 millones de personas faltaban cada día al trabajo en España. En el sector público, eso son unos 120.000 funcionarios ausentes al día, de los cuales 32.000 no tenían justificación médica. El ausentismo en el sector público es un 26% más alto que en el privado, con un costo económico de unos 32.000 millones de euros para el país.
De Mingo, que viene de la empresa privada, comparó: “A lo mejor esos trabajadores estarían fuera de esa empresa. Y por ellos, los demás, de cara al público, somos malos trabajadores”. Dejó claro que no generaliza, pero que estos comportamientos dañan la imagen de quienes cumplen. También señaló un problema generacional: “La gente que venimos de la empresa privada y aprobamos la oposición valoramos más el puesto que tenemos ahora que los que han llegado desde pequeños porque su tío, su primo o su abuelo era funcionario de Correos”.
¿Por qué importa esto en Paraguay?
En Paraguay, el debate sobre el ausentismo en el sector público también está caliente. Mientras los trabajadores luchan por derechos y salarios dignos, casos como el de Correos español muestran que el problema no es solo de un país. La tecnología, como la geolocalización, puede ser una herramienta para mejorar la transparencia, pero también hay que cuidar que no se use para perseguir a los que sí trabajan. La clave está en un equilibrio que garantice justicia social y eficiencia.
Para De Mingo, la solución pasa por controles más estrictos y una cultura de trabajo que valore el puesto público. “La gente que viene de la privada sabe lo que cuesta tener un empleo estable”, remató.