Este martes 3 de noviembre a las 18:00, Soledad Núñez jurará como nueva intendenta de Asunción, y con ella la capital recibe una herencia que da vergüenza: más de G. 512.000 millones de bonos destinados a obras y gastados en sueldos, basura que llegó a no levantarse durante una semana y 41.000 comercios funcionando sin patente. Así lo revela el balance que opositores y oficialistas hicieron de las gestiones de Óscar “Nenecho” Rodríguez y Luis Bello, según
Para los vecinos de siempre, los que pagan sus tributos puntualmente y esperan a cambio desagües que funcionen y calles transitables, la pregunta es sencilla: ¿adónde fue la plata? Porque los bonos se emitieron para arreglar la infraestructura de Asunción, y terminaron cubriendo el gasto corriente de una administración que gastaba más de lo que tenía.
El desvío de los bonos: el pecado capital del cartismo
El dato central es el desvío de más de G. 512.000 millones captados con la emisión de bonos. Esos recursos tenían un solo destino: obras de infraestructura. Fueron a parar a gastos corrientes y, sobre todo, a salarios. El caso quedó comprobado por la Contraloría General de la República y por un interventor, y fue denunciado dos veces en la Fiscalía, donde según Blasco no parece avanzar.
“Que no se hayan aplicado las finalidades que fueron aprobadas en el plan de inversión es un hecho sumamente negativo”, dijo Blasco. Para el edil liberal, esa decisión violó las normas municipales, detonó la crisis financiera y forzó la intervención de la Comuna, con la renuncia posterior de Rodríguez en agosto de 2025.
El oficialista Sosa, desde su bancada colorada, deslindó a la Junta Municipal de toda responsabilidad. Las ordenanzas prohíben usar esos fondos en rubros ajenos a obras, recordó, y el desvío quedó como atribución exclusiva del administrador: el intendente.
Basura sin levantar y desagües colapsados
Sosa, con la franqueza que a veces permite el fin de un ciclo, contó detalles que duelen. La recolección de basura llegó a suspenderse durante una semana entera por falta de combustible. “Vos no le podés dejar ni un día al contribuyente” sin ese servicio, dijo.
El concejal oficialista también denunció un faltante crítico de personal operativo por la acumulación de más de 600 funcionarios jubilados sin reposición. Y reveló un descomunal descalce fiscal por la falta de integración tecnológica con la DNIT: de 79.000 comercios registrados con IIVA en Asunción, apenas 38.000 tienen patente municipal habilitada. La mitad de la actividad comercial de la capital opera en la informalidad, y eso lo pagamos todos los que sí cumplimos.
Cajas paralelas y una ciudad convertida en tierra de nadie
Blasco remarcó que en este periodo se registró un severo “quebrantamiento de la institucionalidad municipal”, con dependencias operando al margen de los reglamentos, cajas paralelas y abusos de poder denunciados. Nada de eso es normal en una democracia, y sin embargo terminó pareciéndolo.
El edil liberal también criticó a Luis Bello por no tener “el coraje de implementar las reformas” encomendadas por el interventor Carlos Pereira. Bello aumentó los gastos operativos y postergó el compromiso con los bonistas, que ahora será un problema de Sole Núñez.
Blasco cuestionó además que la capital haya sido convertida en una “tierra de nadie”, con inversiones inmobiliarias masivas habilitadas en zonas sin infraestructura básica, algo que compromete la convivencia en los barrios residenciales.
Los escasos méritos, contados con los dedos
No todo es sombra, aunque casi. Blasco reconoció que durante los 14 meses de Bello al menos se frenó la emisión de nuevos bonos para gasto operativo. Pero aclaró de forma tajante que el auge del desarrollo inmobiliario es “mérito exclusivo de la inversión privada” y no de la gestión municipal. También admitió que ayudó la ausencia de grandes inundaciones del río Paraguay, un factor que no se puede acreditar como gestión.
Sosa valoró la contención del ingreso discrecional de personal gracias a la aplicación de la Ley 7.445 de concursos públicos, las iniciativas de la Junta para habilitar pagos de tributos vía red bancaria y digitalizar planos, y el repunte inicial en la predisposición de pago de los contribuyentes tras el recambio de autoridades.
Sobre la salida de Nenecho, Sosa fue lapidario: la renuncia llegó antes, pero la destitución ya estaba “cantada” en Diputados. “La renuncia como destitución dan lo mismo”, sentenció.
Qué hereda Sole Núñez
La nueva intendenta asume con la agenda cargada: terminar las obras que debieron pagar los bonos, responder a los bonistas que pusieron su confianza, recomponer el servicio de basura, atacar el déficit de desagües y mantenimiento vial, y ordenar la informalidad comercial. No es poca cosa.
La transición entre Bello y Núñez ya avanzó en procedimientos, con el compromiso de preservar la continuidad de los servicios, según informó la propia
Lo cierto es que el cartismo deja la capital con las arcas comprometidas y la infraestructura abandonada. El recambio de este martes es una oportunidad para que la gestión vuelva a ponerse del lado del vecuno de a pie, que paga, cumple y merece una ciudad que funcione.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo asume Sole Núñez como intendenta de Asunción?
Este martes 3 de noviembre de 2026, a las 18:00, con juramento ante las autoridades correspondientes.
¿Cuánto dinero de los bonos fue desviado?
Más de G. 512.000 millones, destinados a obras de infraestructura y usados en gastos corrientes y salarios, según la Contraloría y un interventor.
¿Quiénes fueron los intendentes colorados de este periodo?
Óscar “Nenecho” Rodríguez, que renunció en agosto de 2025, y Luis Bello, que completó 14 meses de interinato.
