ACS, Acciona y Meridiam, integrantes del consorcio 24 Choice Lanes Partners, presentaron el 15 de octubre de 2026 una demanda ante el Tribunal de Cancillería del Condado de Davidson, en Tennessee, para exigir al Departamento de Transportes de ese estado (TDOT) el acceso al expediente completo de la adjudicación de la autopista I-24 Sudeste, según informaron fuentes conocedoras del caso a elEconomista.es.
El contrato se lo quedó la alianza DriveTN, liderada por Ferrovial con el 65%, junto a la australiana Transurban y el fondo franco-estadounidense Tikehau Star America. Los perdedores quieren saber cómo se movieron los números, y no se van a conformar con un portazo.
De la solicitud amistosa al juzgado
Este paso judicial llega después de que la petición inicial de información, presentada la semana pasada al amparo de la ley estatal de transparencia (Tennessee Public Records Act), quedara sin respuesta de las autoridades de Tennessee. Aquella primera solicitud también se había depositado ante el mismo tribunal, pero no era un procedimiento civil ordinario.
Ahora la cosa cambia de raíz. El nuevo movimiento de ACS, Acciona y Meridiam judicializa el proceso, aunque no es todavía una impugnación formal de la licitación, lo que en Estados Unidos se conoce como 'bid protest'. Lo hicieron dentro del plazo establecido de 60 días desde la apertura de las ofertas.
Las fuentes consultadas explican que el consorcio no busca, al menos por ahora, revocar la adjudicación, sino acceder a la información del proceso. Quiere ver los papeles, comparar las cuentas y entender por qué perdieron.
Los números que no cuadran para ACS y Acciona
Ferrovial y sus socios ganaron con una oferta de 34.000 millones de dólares, divididos en 9.200 millones para la construcción de las infraestructuras y 24.800 millones por el valor concesional que el TDOT debe cobrar por la explotación.
Y ahí está el meollo del asunto. Esa cifra concesional más que triplicó las propuestas de los rivales: el consorcio de ACS y Acciona ofreció 7.250 millones de dólares, y el de Sacyr, la australiana Plenary y la israelí Shikun & Binui quedó en 7.400 millones.
Los grupos que presiden Florentino Pérez y José Manuel Entrecanales pretenden que el TDOT aclare el calendario de pagos. Y no es para menos: desde la compañía que preside Rafael del Pino se abrió la puerta a que los plazos sean distintos a los comprometidos en la oferta, como adelantó elEconomista.es el pasado 14 de septiembre.
Que el ganador pague tres veces más que todos los demás y luego negocie los plazos tiene toda la pinta de letra pequeña. Por eso los perdedores piden que se explique con el expediente sobre la mesa, no con promesas de palabra.
Cómo está previsto el calendario de pagos de DriveTN
El contrato de concesión indica que DriveTN abonará al estado de Tennessee 1.500 millones de dólares con el cierre financiero, previsto para julio de 2027. De esa cantidad, 500 millones se reservan para posibles gastos de expropiaciones.
Según la propuesta inicial, el concesionario pagará además 22.800 millones de dólares en seis pagos anuales de 3.800 millones cada uno, cada 30 de junio entre 2028 y 2033, es decir, durante los primeros cinco años de construcción.
Finalmente, durante la explotación de la autopista desembolsará los 500 millones restantes en términos de valor actual neto, lo que significa que la cifra final será mayor. El cierre comercial de la autopista se logró el 30 de septiembre, y Ferrovial lo comentó en una conferencia con analistas el 5 de octubre.
La compensación de 20 millones en juego
El requerimiento inicial de información no afectaba al estipendio que el TDOT debe pagar a los consorcios finalistas que no ganaron el contrato. Se trata de una compensación económica fija que la agencia estatal otorga para mitigar los altos costos de participación, y que habitualmente cubre entre el 33% y el 50% de los gastos en los que incurre un licitante.
En el caso del consorcio 24 Choice Lanes Partners, la cifra alcanza los 20 millones de dólares, unos 17,86 millones de euros al cambio actual. Desde el bloque de ACS y Acciona no aclaran si el nuevo paso ante el Tribunal de Davidson implica la pérdida de ese estipendio.
Es el detalle que más duele: pelear por la transparencia puede costar caro, y los gigantes españoles lo saben antes de firmar.
La pelea continúa en Georgia
El nuevo trámite judicial por la I-24 Sudeste coincide con la apertura de las ofertas de otro proyecto de 'managed lanes' en Estados Unidos: la I-285 Este de Georgia. Allí compiten ACS y Acciona, Ferrovial y Sacyr en tres consorcios distintos.
Este jueves se conocerán las propuestas y el virtual ganador de una iniciativa que contempla igualmente una inversión milmillonaria. Es decir, que los mismos actores siguen repartiendo las mismas cartas en otro tablero.
Para quienes siguen de cerca a las constructoras españolas en América, estas 'managed lanes' son carriles de peaje con tarifa variable que se construyen junto a autopistas gratuitas ya existentes. El operador ajusta el precio según la congestión, y el negocio, cuando sale bien, es de los más jugosos del sector.
Preguntas frecuentes
¿Por qué ACS y Acciona demandaron al estado de Tennessee?
Porque el Departamento de Transportes de Tennessee no respondió a su solicitud de acceso al expediente de la adjudicación de la autopista I-24 Sudeste, presentada bajo la ley estatal de transparencia. La demanda se presentó el 15 de octubre de 2026 ante el Tribunal de Cancillería del Condado de Davidson.
¿Quién ganó el contrato de la I-24 Sudeste?
La alianza DriveTN, liderada por Ferrovial con el 65% e integrada también por Transurban y Tikehau Star America, con una oferta de 34.000 millones de dólares.
¿Es esta demanda una impugnación de la adjudicación?
No, al menos por ahora. Las fuentes consultadas indican que el consorcio busca acceder a la información del proceso, no revocar la adjudicación, aunque el paso sí judicializa la disputa.
