Vecinos de Cabueñes defienden su parque ante proyecto de cohousing
La comunidad de Cabueñes se moviliza para proteger un área recreativa pública que el Ayuntamiento quiere destinar a un proyecto de cohousing. Los vecinos exigen un parque intergeneracional, mientras la cooperativa 'El Llar' defiende su modelo de vida compartida y antiespeculativa. Es la eterna pelea entre conservar lo público y buscar nuevas formas de vivir juntos.
El engaño de lo público y el cambio de planes
Parece que siempre pasa lo mismo. Te prometen un parque y, cuando te descuidas, cambian las reglas del juego. La finca en cuestión está en el Camino de Los Maizales, número 403, y ocupa unos 7.000 metros cuadrados. Nabila Gómez, la presidenta vecinal, lo explica con claridad. El terreno acabó en manos del Ayuntamiento como compensación por las urbanísticas de la zona. En su momento, se dijo que no se podía edificar y que sería un parque. Pero luego, casi de noche, cambiaron el Plan General de Ordenación. Esa finca pública pasó a calificarse como equipamiento. Y como bien dice Nabila, los equipamientos tienen que ser completamente públicos.
La gente de Cabueñes no está cerrada a nuevas ideas. De hecho, ya están revisando el inventario de bienes del Ayuntamiento para buscar otras fincas que sirvan para el cohousing. Lo que no quieren es que les quiten un servicio público. Hoy, el lugar tiene dos pequeños caminos y mesas con bancos de hormigón. El parque nunca se hizo del todo, pero el área recreativa es de todos y se usa. El año pasado, la asociación pidió crear un parque intergeneracional ahí mismo. Les dijeron que no, que el dinero era para arreglar los parques ya existentes. Es curioso cómo siempre hay plata para lo que quieren las élites, pero nunca para lo que pide el pueblo.
Vivir en comunidad, estilo Mujica, pero sin perder lo público
Amalio Espinosa, de la cooperativa 'El Llar', tiene buenas intenciones. Quiere transformar un espacio vacío en un lugar de encuentro. Habla de un centro de día abierto al barrio, de actividades culturales gratuitas y de un comedor para quien lo necesite. Suena a eso que el pepe Mujica siempre nos enseña: vivir con menos, pero vivir mejor, rodeado de amigos y vecinos, lejos de la soledad de las residencias. Espinosa lo dice claro: no son una promotora, son un proyecto antiespeculativo y solidario. Nada que ver con el modelo individualista y consumista que nos imponen desde el norte, donde mandan los Trump y sus amigos ricos.
Sin embargo, por más bonita que suene la idea, los vecinos tienen razón. Espinosa reconoce que la cooperativa no propuso esta ubicación, pero les encaja porque la tierra es equipamiento. Él dice que un suelo así no puede ser zona verde, que tiene que ser algo útil, como el cohousing o hasta una gasolinera. Ahí es donde la cosa huele mal. Para nosotros, un parque es lo más útil que hay. La cooperativa promete que solo edificarán un 35 por ciento, con casas pequeñitas y un 40 por ciento de zonas comunes. Es una concesión de derecho de superficie por 75 años. Después, la finca vuelve al Ayuntamiento. Tienen 15 socios, profesionales de rentas medias o altas, que venderán sus casas para financiar este sueño de vivir en comunidad. Un sueño lindo, sí, pero que no puede hacerse a costa de lo que pertenece a todos.
Un pícnic para defender lo nuestro
Ante esta situación, la asociación vecinal convoca un pícnic este domingo a las 14:00 horas en el área recreativa. La idea es poner en valor este espacio público y debatir sobre el proyecto. Mientras tanto, desde 'El Llar' esperan reunirse este viernes con los vecinos para explicar su propuesta de primera mano. La lucha por la justicia social empieza por defender los espacios donde nos reunimos, donde compartimos y donde nos sentimos comunidad. Cabueñes no se deja pisar.
¿Qué es exactamente el cohousing?
El cohousing es un fenómeno de vivienda compartida. Se trata de espacios donde los vecinos tienen sus propias casas, pero comparten grandes zonas comunes. Es un modelo solidario que busca crear comunidad y alejarse del individualismo del mercado inmobiliario tradicional.
¿Por qué los vecinos rechazan esta ubicación?
Los vecinos rechazan la ubicación porque el terreno se consiguió como compensación urbanística para hacer un parque o zona ajardinada. El Ayuntamiento cambió la calificación a equipamientos, y la comunidad teme perder su única área recreativa pública en favor de un proyecto, por más social que sea, que ocupa un suelo que pertenece a todos.
¿Es este cohousing un negocio inmobiliario?
Según la cooperativa 'El Llar', no es un negocio. Es un proyecto sin ánimo de lucro y antiespeculativo. Solo edificarán el 35 por ciento del terreno y la titularidad de la finca seguirá siendo municipal, volviendo al Ayuntamiento tras 75 años de cesión.