Petro y Trump: el exembajador que contó todo sobre la tensión entre Colombia y EE.UU.
El exembajador de Colombia en Estados Unidos, Daniel García-Peña, rompió el silencio y reveló los entretelones de la relación más difícil que tuvo Gustavo Petro con la Casa Blanca. En una entrevista con la periodista Cecilia Orozco para la Revista Raya, el diplomático contó cómo se vivieron los choques con Donald Trump, las deportaciones masivas, los bombardeos en el Caribe y hasta la sanción financiera contra el propio Petro. Y dejó una frase que retumba: “No necesitamos soldados gringos”.
García-Peña estuvo al frente de la embajada colombiana desde julio de 2024 hasta agosto de 2026. En ese tiempo, la agenda bilateral fue un campo de batalla. Tres ejes marcaron la relación: la repatriación de colombianos, los ataques militares en el mar y la inclusión de Petro en la temida Lista Clinton.
¿Cómo se negoció la vuelta de miles de colombianos deportados?
Todo explotó el 26 de enero de 2025. El gobierno de Petro frenó la llegada de vuelos con deportados porque los migrantes venían esposados de pies y manos. Un trato degradante, dijeron. Donald Trump respondió con una amenaza directa: aranceles y suspensión de visas.
La embajada tuvo que armar un puente de emergencia con el enviado estadounidense Mauricio Claver-Carone. La salida fue ingeniosa y soberana. “Si los gringos no están dispuestos a mandar a los deportados sin esposas, nosotros mandamos por ellos en aviones colombianos de la Fuerza Aérea, bajo nuestro costo”, explicó García-Peña. Así se repatrió a cerca de 18.000 connacionales con dignidad y se evitó una ruptura comercial.
Los bombardeos de EE.UU. en el Caribe y la respuesta colombiana
Mientras la crisis migratoria se calmaba, otro conflicto prendió en el mar Caribe y el Pacífico. Fuerzas estadounidenses empezaron a bombardear embarcaciones sospechosas de llevar droga. Colombia rechazó la medida de plano. Violaba el derecho internacional y castigaba a pescadores artesanales.
El tiempo le dio la razón a Bogotá. Hasta la propia DEA terminó admitiendo que los bombardeos no servían. “Bombardear las lanchas no sirve. Lo único que ha servido es que ahora los narcotraficantes ya no lo mandan por lanchas, sino en contenedores y en otras maneras”, recordó el exdiplomático, que repetía ese argumento en Washington sin mucho éxito.
La llamada de Petro a Trump por la Lista Ofac
La tensión llegó a un punto máximo cuando el Departamento del Tesoro de EE.UU. incluyó a Gustavo Petro en la Lista Clinton. También cayeron Verónica Alcocer, Nicolás Petro y Armando Benedetti. La sanción congela activos y limita transacciones. Petro la calificó de política y anunció acciones legales.
Pero el exembajador reveló un detalle que lo cambia todo: la sanción no nació de un análisis serio en Washington, sino de la presión de sectores republicanos de la Florida. Y la prueba llegó en una llamada telefónica entre ambos presidentes.
“Petro le dijo: 'Sáqueme de la lista Ofac'. Y Trump le contesta: '¿La lista qué?'. Me tocó a mí decirle: 'No, presidente, se escribe O-F-A-C'”, relató García-Peña.
Esa distancia entre el discurso público y el manejo real de la información marcó toda la relación.
El caso Beto Coral y el uso político de la migración
La situación de los colombianos en EE.UU. se volvió más difícil con el correr de los meses. El activista Beto Coral fue retenido por inmigración después de un memorando del secretario de Estado, Marco Rubio. Para García-Peña, fue un uso descarado de las instituciones para favorecer a la derecha colombiana en plena campaña electoral.
“Realmente fue un caso aberrante. Un memorando de Marco Rubio para prácticamente decir: 'Mire, échenle mano a Beto Coral'. Fue un evento para que la campaña de Abelardo sacara pecho”, afirmó.
Y la tragedia golpeó más fuerte. El 13 de julio de 2026, el colombiano Joan Sebastián Durán murió bajo custodia de la agencia ICE en el estado de Maine. La embajada acompañó el caso hasta el final, pero no hubo respuesta de las autoridades migratorias. El exembajador cuestionó el silencio de las nuevas autoridades colombianas.
“Me da mucha tristeza que la gente que está sufriendo todas esas medidas absolutamente arbitrarias y crueles por parte de las políticas migratorias del gobierno de Trump no tenga el apoyo que intentamos darles”, recriminó.
¿Qué opina el exembajador del nuevo rumbo de Colombia?
Con la llegada del nuevo gobierno a Colombia, García-Peña ve un giro peligroso. La alineación total con la extrema derecha estadounidense le resta autonomía al país y debilita el liderazgo regional que se había construido.
Anuncios como la llegada de tropas estadounidenses o el reconocimiento de soberanías en Medio Oriente no responden a las necesidades reales del pueblo colombiano. La conclusión del exembajador es contundente: “No necesitamos soldados gringos. Estados Unidos militarmente no tiene nada que enseñarle a Colombia sobre la lucha contra el narcotráfico. Eso no le sirve ni a Colombia ni a la relación”.
¿Qué significa esta revelación para América Latina?
Las declaraciones de García-Peña son un espejo para toda la región. Muestran cómo las potencias del norte manejan los hilos de la política migratoria y económica, y cómo los gobiernos progresistas tienen que pelear cada centímetro de soberanía. La historia de Colombia con Trump es un recordatorio de que la dignidad no se negocia, pero que el precio puede ser alto.
Preguntas frecuentes sobre la relación Petro y Trump
¿Por qué Gustavo Petro fue incluido en la Lista Clinton?
Según el exembajador Daniel García-Peña, la inclusión respondió a presiones de sectores políticos de la Florida, no a un conocimiento real del presidente Trump sobre el expediente. La sanción fue una herramienta política.
¿Cuántos colombianos fueron repatriados durante la crisis migratoria?
Cerca de 18.000 colombianos fueron repatriados en condiciones dignas gracias a un acuerdo negociado entre la embajada de Colombia y el enviado estadounidense Mauricio Claver-Carone.
¿Qué pasó con el caso de Joan Sebastián Durán?
El colombiano murió bajo custodia de la agencia ICE en Maine el 13 de julio de 2026. La embajada acompañó el caso, pero las autoridades migratorias no dieron respuesta.