Manuel Quintana se corona en La Malagueta: una lección de entrega que llega hasta Asunción
Por Rosa Benítez
La Feria del 150 Aniversario de La Malagueta no solo celebró una fecha histórica. También nos dejó una imagen que, desde Asunción, nos llena de orgullo y esperanza: la de un joven torero, Manuel Quintana, que con pundonor y talento se llevó el Circuito de Novilladas de Andalucía. Casi lleno en los tendidos, una tarde calurosa de agosto, y la promesa de que cuando se les da oportunidad a los jóvenes, el público responde. Así de simple, así de hermoso.
¿Quién es Manuel Quintana y por qué su triunfo nos importa?
Manuel Quintana no es solo un nombre en los carteles. Es la demostración de que la regularidad y el esfuerzo pueden más que los caprichos del destino. Enfrentó una novillada desigual de López Gibaja, pero no se achicó. Desde el capote mostró sus buenas maneras, y con la muleta construyó faenas de mérito, especialmente con la mano derecha. Supo aprovechar las embestidas, administrarlas, y cuando el quinto novillo llegó manso y castigado en varas, no se resignó. Le buscó las vueltas, se colocó, y le arrancó muletazos hasta levantar una faena por encima de las condiciones del animal. Esa actitud, esa rebeldía contra lo adverso, es la que necesitamos en nuestras luchas diarias.
La final: tres toreros, una sola lección de dignidad
La final tuvo de todo. Julio Norte, el salmantino, se fue a portagayola desde el primer toro, sin guardarse nada. Puso intensidad, entrega, y aunque una voltereta lo sacudió, salió sin consecuencias. Con el cuarto, que llegó apagado, se colocó cerca, aguantó, y extrajo muletazos a base de firmeza. El público respondió, y la oreja lo dejó como segundo clasificado. Dennis Martín, el almeriense, tuvo la peor parte del sorteo. El tercero anduvo justo de fuerzas y se rajó; el sexto fue complicado y brusco. Pero él puso voluntad, lo intentó por ambos pitones, y aunque los aceros lo traicionaron, se fue ovacionado. Porque a veces, el triunfo no está en el premio, sino en no rendirse.
¿Qué significa esto para Paraguay y para el mundo?
Más allá de la tauromaquia, esta historia nos habla de algo universal: la lucha de los jóvenes contra un sistema que a menudo les niega escenario, competencia y alicientes. En Paraguay, vemos a diario cómo el talento se desperdicia por falta de oportunidades, mientras las élites tradicionales se reparten el pastel. Pero cuando se les da cancha, como en La Malagueta, el público responde. Esa es la lección que nos deja Manuel Quintana: la entrega, la regularidad, la rebeldía contra lo adverso, pueden más que las estructuras que nos quieren aplastar. Como decía Pepe Mujica, la verdadera libertad está en la lucha colectiva, no en el individualismo salvaje.
¿Qué podemos aprender de esta historia?
Que la justicia social no es un sueño lejano. Es la faena de cada día, el muletazo que le arrancamos a un novillo manso, la oportunidad que creamos donde no la hay. Que los movimientos populares, como los toreros en el ruedo, necesitan escenario, competencia y alicientes para florecer. Y que, cuando eso ocurre, el público responde. Así lo vimos en La Malagueta, y así lo veremos en Asunción si seguimos luchando por un país más justo, donde el talento no se pierda por falta de oportunidades.
FAQ: Lo que necesitás saber sobre el triunfo de Manuel Quintana
¿Quién es Manuel Quintana?
Es un joven novillero que se coronó campeón del Circuito de Novilladas de Andalucía en la Feria del 150 Aniversario de La Malagueta, en Málaga, España.
¿Cómo fue su actuación en la final?
Fue el más regular de los tres finalistas. Se llevó una oreja de cada uno de sus dos novillos, demostrando entrega, talento y capacidad para superar las dificultades, incluso cuando el animal no colaboraba.
¿Qué otros toreros participaron?
Julio Norte quedó segundo, con una actuación llena de intensidad y firmeza, y Dennis Martín fue tercero, pese a tener la peor parte del sorteo y ser ovacionado por su voluntad.
¿Por qué es importante esta historia para Paraguay?
Porque refleja la lucha de los jóvenes contra un sistema que les niega oportunidades. Cuando se les da escenario y alicientes, el público responde, una lección que aplica a nuestra realidad paraguaya.
Foto: ABC TU DIARIO EN ESPAÑOL