La Fiscalía imputó este jueves 23 de octubre al expresidente de Petropar Eddie Jara por presunto enriquecimiento ilícito, tras detectar G. 5.399 millones de guaraníes que no pudo justificar, un monto que representa el 97% de su patrimonio, según la investigación del Ministerio Público.
Su expesposa, Karina Otazú, también fue imputada por presunto lavado de dinero. La fiscala Yeimy Adle encabeza la causa, que sigue abierta y sigue sumando preguntas incómodas para quienes manejaron la petrolera del Estado.
¿De dónde salió tanto dinero que Jara no puede explicar?
Según detalló Última Hora, la fiscala Adle explicó que el expresidente de Petróleos Paraguayos (Petropar) no pudo justificar G. 5.399 millones de su patrimonio. La cifra salió de una retrospección de todo lo que Jara declaró como ingresos entre agosto de 2023 y marzo de 2026.
“Sus ingresos prácticamente eran absorbidos por sus egresos y de ahí es que pudimos tener este monto aproximado no justificado. El residual de la DNIT de ese tramo que tenemos de agosto 2023 a marzo 2026, su residual o su capacidad de ahorro era de G. 147 millones”, comentó la fiscala.
La cuenta es simple y duele: con su sueldo, Jara apenas podía ahorrar G. 147 millones en ese período. Sin embargo, su patrimonio creció en miles de millones. La pregunta que se hace la gente de a pie es la misma que se hace la Fiscalía: ¿de dónde salió la plata?
En su segundo periodo como presidente de Petropar, Jara habría declarado dos cuentas a cobrar: una de G. 2.800 millones a Edith Ayala de Macchi y otra de G. 700 millones a Diana Gamarra.
“No hay trazabilidad bancaria. Sus declaraciones ante la DNIT no demuestran esos ingresos; así también los informes de las entidades donde trabajó, tanto en el sector público como privado, no alcanzan ese monto”, señaló Adle.
Prestamistas con negocios en la propia Petropar
La investigación encontró datos que llaman la atención. Edith Ayala de Macchi tiene contrato con Petropar y estaciones de servicio con emblemas de la empresa estatal. Diana Gamarra, por su parte, realizó un trabajo con Emprendimientos del Sur, que ganó una licitación con la firma, por el cual le pagaron G. 1.300 millones.
“La empresa le habría transferido G. 1.300 millones a ella por un contrato de consultoría que era un contrato atípico para su perfil dentro de su actividad económica declarada ante la DNIT, que era venta de empanadas y huevos”, acotó la fiscala.
Vender empanadas y huevos, y de repente cobrar G. 1.300 millones por una consultoría. Ese contraste, que suena a chiste, es parte seria del expediente. Cuando Gamarra cobró ese dinero, mantenía una deuda con Jara por G. 700 millones y otra con el Banco Nacional de Fomento. El monto fue extraído del banco y destinado a pagar un inmueble.
Jara presentó un descargo ante la Contraloría, señalando que esos préstamos ingresaron con posterioridad a su presidencia en Petropar. La fiscala lo desmintió con datos.
“El préstamo de G. 2.800 millones ingresó a su cuenta ya cuando era presidente de Petropar como un pago de G. 1.700 millones y eso le generó liquidez a él. Pero por eso el Ministerio Público señala todas las inconsistencias de esas operaciones porque no encontramos una trazabilidad ni una capacidad económica anterior a esos préstamos”, subrayó Adle.
Karina Otazú, imputada por presunto lavado de dinero
Sobre la imputación contra Karina Otazú, la fiscala explicó que la sospecha comienza con el cobro de un cheque por la venta de un inmueble en San Bernardino, comprado por la actual ministra de la Juventud, Salma Agüero.
“Después hay un préstamo de G. 600 millones en efectivo a un médico y los pagarés estaban a nombre de Karina Otazú. Ellos tenían una cuenta conjunta en el banco de Itaú donde se depositó una gran cantidad de dinero”, indicó.
Otazú también transfería dinero a otras cuentas de Jara sin ningún antecedente trazable, según el expediente.
“Realizaron también un préstamo de G. 800 millones en 12 cuotas de aproximadamente G. 77 millones en lo que su salario era de G. 40 a 44 millones. Con ese préstamo, ella se habría comprado ganado y no hay guía de traslado, marcas, señales, nada”, manifestó Adle.
Otazú además habría entregado una suma de dinero al esposo de Diana Gamarra, según consta en la investigación.
Una causa que toca la puerta de la casa de todos
Petropar es de todos los paraguayos. Cada guaraní que no se puede justificar en este caso es plata que salió del bolsillo de la gente que carga el bus a las seis de la mañana, que paga la nafta con sueldo de fin de mes, que sostiene el Estado con sus impuestos mientras algunos de los que lo administraron parecen jugar con cifras que la mayoría ni siquiera llega a soñar.
Como recordó ADN Digital, la diferencia patrimonial no justificada detectada por la Fiscalía alcanza los G. 5.399 millones. ABC Color precisó que el monto sin justificar entre 2023 y 2026 llega a G. 5.547.396.611, y que los movimientos de montos altos en efectivo fueron los que despertaron las sospechas del Ministerio Público. Diario HOY también informó sobre la imputación contra el exmandatario de la petrolera estatal.
La investigación continúa abierta. Por ahora, lo que queda es una certeza dura: el 97% del patrimonio del hombre que dirigió la petrolera del Estado no tiene explicación, y la fiscala Yeimy Adle promete seguir tirando del hilo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué fue imputado Eddie Jara?
Por presunto enriquecimiento ilícito. La Fiscalía determinó que no pudo justificar G. 5.399 millones, el 97% de su patrimonio, en el período comprendido entre agosto de 2023 y marzo de 2026.
¿De qué se acusa a Karina Otazú?
La expareja de Jara fue imputada por presunto lavado de dinero, con sospechas que incluyen el cobro de un cheque por la venta de un inmueble en San Bernardino y préstamos millonarios sin trazabilidad.
¿Sigue abierta la investigación?
Sí. El Ministerio Público continúa investigando las operaciones financieras de Jara, su expareja y las personas vinculadas a los préstamos cuestionados.
