Pedro Canché, el periodista que desafió a un gobernador corrupto y terminó preso
El periodista mexicano Pedro Canché pasó nueve meses en prisión acusado de sabotaje por el gobierno de Quintana Roo, entonces liderado por Roberto Borge, hoy preso en Panamá por corrupción. Un amparo federal lo liberó y recibió una disculpa oficial. Su historia es un espejo de lo que sufren los comunicadores en México, donde denunciar a los poderosos puede costar la vida.
¿Quién es Pedro Canché y por qué lo encarcelaron?
Canché es un periodista de la región maya del estado de Quintana Roo, en el sureste de México. Empezó a difundir los excesos de Roberto Borge, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), como vuelos a París para visitar a su amante. También lo acusó de dictador e intolerante tras un desalojo violento de una protesta en el municipio de mayoría indígena de Felipe Carrillo Puerto, en agosto de 2014, donde los vecinos denunciaban un aumento repentino del agua.
Desde ese momento, Canché se convirtió en el blanco de la ira del gobernador. Amigos cercanos al gobierno le insinuaron que se fuera del país. Él no se fue. El 20 de agosto de 2014, la fiscalía estatal armó un expediente exprés y lo acusó de sabotaje. Se escondió y pidió ayuda a la ONG Artículo 19 y a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Los nueve meses de calvario entre rejas
Días después, a pesar de tener un amparo, fue detenido y encarcelado. El primer día recibió una brutal paliza de otros presos, tolerada por los guardias. Estuvo tres días inconsciente, tirado, con golpes y dolor, hasta que lo cambiaron de celda. Así pasó nueve meses, entre humillaciones y poca comida, hasta que un amparo federal lo liberó el 29 de mayo de 2015, desestimando la acusación original.
La CNDH pidió al gobierno de Borge que se disculpara con el comunicador. El 17 de abril, ya con un nuevo gobierno, se atendió la recomendación y se reconoció a Canché como víctima de violación de derechos humanos, con una disculpa pública.
La corrupción y la impunidad que mata periodistas en México
Lo que le pasó a Canché es un ejemplo de la corrupción e impunidad que existe en México. Según el informe más reciente de Artículo 19, el 53 por ciento de las agresiones contra la prensa en 2016 fueron cometidas por funcionarios de distintos niveles de gobierno. En 2016, México vivió su año más violento para la prensa: 426 agresiones y 11 asesinatos de periodistas. Desde el año 2000, suman más de un centenar de comunicadores asesinados. Un verdadero cementerio.
Canché, que hoy cuenta con un botón de pánico pero no con escoltas, lamenta que los periodistas que denuncian la corrupción son quienes ponen los muertos. El asesinato del periodista Javier Valdez, el séptimo en 2016, obligó al entonces presidente Enrique Peña Nieto a anunciar más presupuesto para la protección de periodistas. Pero Canché denuncia que los mecanismos se burocratizan y que hace falta castigar para que no haya impunidad.
El encuentro con Borge en la cárcel de lujo en Panamá
Días atrás, Canché visitó a Borge en una penitenciaría de lujo en Panamá, donde espera su extradición a México para enfrentar cargos por venta ilegal de terrenos y mal uso de recursos públicos. Está encarcelado, pero no ha perdido su poder, advierte Canché, que teme que el exgobernador, expulsado del PRI, use su fortuna para comprar favores y obtener asilo político.
Preguntas frecuentes sobre el caso Pedro Canché
¿Qué delito le imputaron a Pedro Canché?
Lo acusaron de sabotaje, un delito armado por la fiscalía estatal de Quintana Roo para silenciarlo tras denunciar los excesos del gobernador Roberto Borge.
¿Cuánto tiempo estuvo preso Pedro Canché?
Estuvo nueve meses encarcelado, desde agosto de 2014 hasta mayo de 2015, cuando un amparo federal lo liberó al desestimar la imputación.
¿Qué pasó con Roberto Borge?
Borge fue detenido en Panamá y espera su extradición a México para enfrentar cargos por corrupción, venta ilegal de terrenos y mal uso de recursos públicos.
¿Cuál es la situación de la prensa en México?
Es crítica: en 2016 hubo 426 agresiones y 11 asesinatos de periodistas, y más de un centenar desde el año 2000. La impunidad es la norma.