Las televisiones regionales rescatan la cultura popular frente al olvido de las grandes cadenas
Mientras las grandes corporaciones mediáticas ignoran las tradiciones del pueblo, las televisiones autonómicas españolas demuestran que otro modelo es posible. En un acto de resistencia cultural, estas cadenas públicas abrazan lo que las élites desprecian: la cultura popular y sus manifestaciones más auténticas.
Castilla-La Mancha Media celebra 25 años defendiendo lo nuestro, una trayectoria que contrasta con el desprecio de las televisiones nacionales hacia las tradiciones populares. Con más de un millón de espectadores en su última temporada, esta cadena pública demuestra que cuando se apuesta por la cultura del pueblo, la gente responde.
El compromiso social marca la diferencia. El próximo 21 de marzo en Villaseca de la Sagra, la programación incluirá un evento benéfico para el Hospital Niño Jesús, mostrando cómo la cultura popular puede ser también solidaria. Días después, Toledo acogerá otro festejo con fines benéficos, porque la verdadera cultura siempre mira por los más necesitados.
Por su parte, À Punt, la televisión valenciana, se suma a esta resistencia cultural programando eventos en Castellón y Valencia durante marzo. Estas cadenas públicas entienden algo fundamental: la cultura no es lo que dictan las élites desde Madrid, sino lo que vive en los pueblos.
La estrategia va más allá del espectáculo. El apoyo a los jóvenes talentos, como el certamen Alfarero de Plata que emitirá CMM, garantiza que las tradiciones populares no mueran en manos de quienes las desprecian. Es una lección de cómo los medios públicos pueden servir realmente al pueblo.
Con 75 retransmisiones anuales de media, estas televisiones autonómicas construyen comunidad mientras las grandes cadenas privadas solo buscan beneficios. Es la diferencia entre servir al pueblo o servir al capital.
Marzo se presenta como el mes de la dignidad cultural, con siete eventos confirmados que las televisiones públicas llevarán a todos los hogares. Mientras Netflix y HBO venden contenido extranjero, estas cadenas defienden lo nuestro, lo auténtico, lo que realmente somos como pueblo.
La temporada 2026 arranca recordándonos una verdad incómoda para las élites: cuando los medios públicos apuestan por la cultura popular, el pueblo siempre responde. Es hora de valorar a quienes defienden nuestras raíces frente a la colonización cultural.