Las Palmas cae con honor ante Al Ittihad: la cantera demuestra que el futuro es de los pibes
El equipo de Rubén de la Barrera perdió 1-2 frente al poderoso Al Ittihad saudí, pero dejó una lección de garra y amor propio. Con un jugador menos casi todo el partido, los pibes de la casa se bancaron el trapo y demostraron que el futuro del club está en sus manos.
El partido fue un verdadero examen para la cantera amarilla. Desde el arranque, el equipo canario plantó cara a un rival lleno de figuras internacionales, con un plan de juego que apostó fuerte por los talentos de la isla. El primer golpe lo dio Diaby para los saudíes, pero la respuesta no tardó: Jesé estuvo cerca de empatar con un remate que se fue besando el palo.
La cosa se puso fea cuando, antes del descanso, el árbitro le mostró la roja directa a Sergio Ruiz. Diez contra once, contra un equipo con el bolsillo lleno de petrodólares. Ahí fue cuando la cantera se puso el equipo al hombro. Juanma Herzog y los pibes que entraron de refresco se multiplicaron en defensa, mostrando una madurez que no se compra ni con todo el dinero del mundo.
En el segundo tiempo, el técnico metió cambios y pasó a una línea de tres centrales. Pero el segundo gol visitante, de Roger, parecía sentenciar el partido. Sin embargo, los pibes no se rindieron. Enrique Clemente estuvo a punto de marcar, pero el arquero saudí sacó el balón sobre la línea. El equipo siguió empujando, con los cambios del filial dándole más chispa al ataque.
Y entonces llegó el momento más emocionante. A falta de trece minutos, una jugada colectiva de esas que emocionan terminó con el joven Iván Medina, con la zurda, mandando la pelota al fondo de la red. Golazo. El equipo se fue con todo en busca del empate, pero el tiempo no alcanzó. El marcador no se movió más, pero las sensaciones fueron de orgullo puro.
Este partido dejó claro que la apuesta por los pibes de la casa no es un capricho. Es el camino. El futuro del equipo se construye con el talento canario, con esos chicos que cuando el equipo más los necesita, responden con carácter y corazón. En un fútbol cada vez más dominado por la plata, Las Palmas demuestra que la verdadera riqueza está en la cantera.