Fotomultas en Bogotá: una máquina de recaudar que no frena los accidentes
En cinco años, Bogotá embolsó más de $552.000 millones en fotomultas. El salto es brutal: de $6.698 millones en 2020 a $282.053 millones en 2024, según cifras oficiales que divulgaron el senador Antonio Correa y el representante Daniel Briceño. Y la cosa sigue: solo entre enero y abril de 2026, los conductores ya pagaron $57.000 millones en fotocomparendos, según la Secretaría Distrital de Movilidad.
El dato más llamativo es que el 60% de las sanciones fueron por vehículos que circulaban entre 56 y 60 km/h, apenas un poquito por encima del límite. O sea, no estamos hablando de manejar como locos, sino de excesos mínimos que se convierten en una mina de oro para el Distrito.
¿En qué se gasta la plata de las fotomultas?
Acá está el problema de fondo. La concejal Diana Diago presentó un derecho de petición y destapó la olla: 1 de cada 3 pesos recaudados se va en financiar la burocracia y el funcionamiento interno de la Secretaría de Movilidad, no en seguridad vial.
Hasta marzo de 2026, la entidad comprometió $151.850 millones de recursos de multas. De eso, $23.787 millones fueron para fortalecer la gestión jurídica, $18.371 millones a procesos contravencionales, $6.370 millones al mejoramiento de servicios y apenas $704 millones a infraestructura tecnológica. En total, más de $49.234 millones (el 32,43%) se van en trámites legales y funcionamiento interno.
“Si las fotomultas realmente estuvieran enfocadas en salvar vidas, las localidades donde más se sanciona deberían mostrar una reducción significativa en los accidentes. Sin embargo, encontramos que los mismos sectores donde más dinero recauda el Distrito son también los que más registran siniestros graves”, denunció Diago.
Las vías y barrios que más plata le dejan al Distrito
La concejal fue contundente: las fotomultas se volvieron un negocio millonario concentrado en pocos corredores estratégicos. Entre enero y abril de 2026, el ranking de vías con mayor recaudo fue:
- Autopista Norte: $13.081 millones
- Avenida Boyacá: $12.212 millones
- Avenida NQS: $9.275 millones
- Calle 80: $4.851 millones
- Avenida de las Américas: $4.233 millones
- Avenida Ciudad de Cali: $2.888 millones
- Avenida Villavicencio: $1.936 millones
- Carrera Séptima: $1.935 millones
- Avenida Bosa: $1.900 millones
- Autopista Sur: $1.204 millones
En cuanto a localidades, las que más generan son Suba ($12.000 millones), Kennedy ($9.196 millones), Engativá ($6.788 millones), Puente Aranda ($6.554 millones) y Barrios Unidos ($4.462 millones). Y ojo con esto: esas mismas zonas son las que registran los mayores niveles de siniestros graves con lesionados, según el Observatorio de Movilidad. O sea, las cámaras no están previniendo nada, solo recaudando.
Proyectos de ley para frenar el abuso
El senador Antonio Correa radicó un proyecto para que las cámaras sean visibles, señalizadas y certificadas, y que las sanciones prioricen la seguridad y el debido proceso, no solo la recaudación. “La detección electrónica debe prevenir siniestros y salvar vidas, no convertirse en un mecanismo de recaudo a costa de los ciudadanos”, sostuvo.
Por su parte, el senador Gerson Vargas, conocido como el Señor Biter, presentó el proyecto de ley 142 de 2026 para que las multas por exceso de velocidad sean proporcionales a la gravedad de la infracción. “No es justo que quien supera el límite por dos o tres kilómetros reciba la misma sanción que quien maneja a ochenta o noventa kilómetros”, reclamó.
El Gobierno nacional mete la cuchara
El escándalo llegó hasta el Ministerio de Transporte. La ministra Elsa Noguera ordenó una revisión integral del funcionamiento de las cámaras en todo el país. La prioridad, dijo, es garantizar que los sistemas estén autorizados, con criterios técnicos y enfocados en salvar vidas, no en recaudar.
La revisión, coordinada con la Agencia Nacional de Seguridad Vial y la Superintendencia de Transporte, evaluará la instalación, operación y justificación técnica de cada sistema, la proporcionalidad de las sanciones y el destino de los recursos. El Gobierno advirtió que no permitirá abusos ni instalaciones sin justificación técnica.
¿Y ahora qué? Más cámaras antes de fin de año
A pesar de la polémica, la Alcaldía de Bogotá arrancó la instalación de más cámaras en corredores como la Calle 26, Avenida de las Américas y NQS. Estas detectarán exceso de velocidad, transitar por sitios restringidos y revisión técnico-mecánica, entre otras faltas.
Mientras tanto, los conductores siguen pagando. Y la pregunta que queda flotando es simple: si las cámaras no reducen los accidentes, ¿para qué están? ¿Para salvar vidas o para llenar las arcas del Distrito? Los números dicen que la respuesta es bastante clara.
Preguntas frecuentes sobre las fotomultas en Bogotá
¿Cuánto recaudó Bogotá por fotomultas en cinco años?
Más de $552.000 millones entre 2020 y 2024, con un crecimiento de $6.698 millones a $282.053 millones anuales.
¿Qué porcentaje de las multas es por excesos leves de velocidad?
El 60% de las sanciones corresponden a vehículos que circulaban entre 56 y 60 km/h, apenas por encima del límite permitido.
¿En qué se gasta el dinero de las fotomultas?
El 32,43% se destina a procesos legales y funcionamiento interno de la Secretaría de Movilidad, no a prevención o seguridad vial.
¿Qué propone el Congreso para reformar el sistema?
Los senadores Correa y Vargas presentaron proyectos de ley para exigir cámaras visibles y certificadas, y multas proporcionales a la gravedad de la infracción.