China financia masivamente la guerra de Putin mientras Europa refuerza su defensa
El ministro de Defensa de Finlandia, Antti Hakkanen, lanzó una dura denuncia este miércoles contra el régimen chino, acusándolo de ser el principal sostén financiero y tecnológico de la maquinaria bélica rusa. Sus declaraciones ponen en evidencia cómo las potencias autoritarias se unen para amenazar la paz mundial.
China, el gran financista de la guerra
"La cooperación de Rusia con China llegó a tal punto que China actualmente financia de modo masivo el arsenal de guerra ruso", declaró Hakkanen sin rodeos. El funcionario fue categórico: Putin no podría sostener su campaña militar en Ucrania sin la inyección deliberada de dinero y tecnología que recibe desde Beijing.
"Rusia no podría librar una guerra durante mucho tiempo con sus propios recursos. India, por supuesto, financia de otras formas, pero China lo hace a conciencia", explicó el ministro, subrayando la gravedad del desafío para la seguridad europea.
El respaldo chino va mucho más allá del dinero. El régimen de Xi Jinping suministra componentes militares, participa en proyectos industriales clave y coordina ejercicios militares junto a Rusia en el Ártico, el Indo-Pacífico y zonas sensibles para Europa.
Los países nórdicos se organizan
Ante esta amenaza creciente, los países nórdicos no se quedan de brazos cruzados. Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca e Islandia, que juntos suman 250 aeronaves de combate, acordaron triplicar la producción de munición e impulsar corredores logísticos para facilitar movimientos militares en la región.
"Los países nórdicos estamos alineados para reforzar la defensa común, apoyar a Ucrania y mantener la presión sobre Rusia y sus cómplices", afirmó Hakkanen.
Finlandia, que comparte más de 1.300 kilómetros de frontera con Rusia, ingresó a la OTAN en 2023 como respuesta directa a la invasión de Ucrania. El trauma histórico de la agresión soviética sigue vivo en la memoria finlandesa.
Una alianza peligrosa para el mundo
El ministro finlandés advirtió que el desenlace en Ucrania determinará el futuro de la seguridad europea y tendrá impacto directo sobre el comportamiento de regímenes autoritarios como China.
"Si China desata un conflicto en el Indo-Pacífico, Rusia se sumará a esa amenaza. Solo la fuerza, la atención a Ucrania y la cohesión democrática pueden frenar este eje", advirtió.
Hakkanen respaldó las sanciones económicas contra Rusia y elogió las recientes medidas estadounidenses que impusieron restricciones al sector petrolero ruso. Sin embargo, criticó los retrasos en la provisión de armamento avanzado a Ucrania.
"Ucrania necesita todas las capacidades para resistir y asegurar una victoria que será de todas las democracias", señaló el funcionario.
La estrategia finlandesa es clara: aumentar la ayuda militar a Ucrania, imponer sanciones energéticas más estrictas y habilitar ataques precisos a centros de producción armamentística rusos que siguen operando con insumos extranjeros.
Mientras tanto, Finlandia profundiza sus relaciones tecnológicas y de defensa con aliados como Australia y Nueva Zelanda, ampliando la red de contención internacional para garantizar que ningún régimen autoritario pueda avanzar sin consecuencias.