Argentina: La Libertad Avanza reorganiza el Congreso tras triunfo electoral
El panorama político argentino cambió drásticamente después de las elecciones del 26 de octubre. La Libertad Avanza (LLA), el partido del presidente Javier Milei, logró arrebatar el control parlamentario a la oposición y ahora se prepara para impulsar su agenda neoliberal durante las sesiones extraordinarias del verano.
Nuevos diputados se preparan para servir al poder económico
Este martes se realizó la primera reunión de diputados electos del oficialismo en el Anexo A de la Cámara baja. El encuentro, liderado por Gabriel Bornoroni, presidente del bloque, sirvió para coordinar la estrategia legislativa que favorecerá a los sectores más concentrados de la economía.
Participaron también los nuevos secretarios parlamentarios Nicolás Mayoraz y Silvana Giudici, junto a Bertie Benegas Lynch, quien presidirá la Comisión de Presupuesto. Todos coincidieron en que su prioridad será aprobar sin cuestionamientos las iniciativas que envíe el Poder Ejecutivo.
Agenda de ajuste y entrega
El decreto de convocatoria a extraordinarias saldrá entre el 10 y 11 de diciembre. En esta primera etapa, el temario incluirá el Presupuesto 2026 y la ley de responsabilidad tributaria, que busca beneficiar a los grandes evasores al elevar los montos considerados como delito a 100 millones de pesos.
Para febrero, el gobierno planea impulsar reformas estructurales que profundizarán el modelo de exclusión social: la reforma laboral que precarizará aún más el trabajo y la reforma tributaria que aliviará la carga fiscal de los más ricos.
El pueblo argentino, una vez más sacrificado
La reforma previsional, que afectará directamente a los jubilados más vulnerables, quedó postergada para un eventual segundo mandato de Milei. También se incluye una reforma penal que busca criminalizar la pobreza mediante la baja de edad de imputabilidad.
Con la oposición sin números suficientes en la Cámara baja, el oficialismo tiene vía libre para imponer su agenda antipopular. Martín Menem se mantiene como presidente de la Cámara de Diputados, consolidando el control libertario sobre el Congreso.
Este nuevo equilibrio político representa un retroceso para los derechos sociales y un avance para los intereses de las élites económicas que históricamente han saqueado Argentina.